Los niños y niñas de Educación Infantil y Primaria del CEIP Belia de Belchite vivieron una jornada muy especial el pasado 19 de mayo en el Teatro Municipal de la localidad, donde pudieron disfrutar de una original propuesta educativa que combinó ciencia, teatro y concienciación ambiental.
La actividad fue posible gracias a un proyecto de Cooperación al Desarrollo impulsado por Manos Unidas y financiado por la Diputación Provincial de Zaragoza dentro de la convocatoria de 2025. Durante el acto, el delegado de Manos Unidas, Gonzalo González Churiaque, explicó que esta iniciativa forma parte de los objetivos de la convocatoria y de la aprobación de un proyecto de "Promoción de la resiliencia con equidad de la población de Bizet Woreda frente al cambio climático y la seguridad alimentaria postconflicto" en la región de Tigray, Etiopía.
En su intervención, González Churiaque quiso agradecer expresamente la colaboración de todas las personas e instituciones que hicieron posible la celebración de esta actividad. Destacó el apoyo del Ayuntamiento de Belchite por la cesión del Teatro Municipal, un espacio que calificó como un "marco incomparable" para el desarrollo de la jornada. También agradeció la implicación de la dirección, el profesorado y las familias del CEIP Belia, cuyo compromiso permitió una amplia participación de su alumnado.
Un reconocimiento especial recibió Sagrario Martínez, responsable de la Comarcal de Manos Unidas de Belchite, por su dedicación y por las gestiones realizadas para que esta acción pudiera llevarse a cabo en la localidad.
Pero uno de los agradecimientos más emotivos estuvo dirigido al grupo de Teatro Sol y Tierra, que se desplazó desde Madrid para compartir esta experiencia con los escolares de Belchite. Su compromiso y entusiasmo transformaron una conferencia sobre el planeta Tierra en una auténtica aventura científica llena de humor, sorpresas y participación.
Los dos peculiares "científicos" de la compañía conquistaron desde el primer momento la atención del público infantil. Con la aparición de inesperados invitados y hasta de unas divertidas peras que dieron pie a más de una carcajada, los actores fueron guiando a los niños y niñas en un apasionante viaje por la historia de nuestro planeta. A través de una propuesta dinámica y cercana, descubrieron cómo surgió la vida en la Tierra y reflexionaron sobre las pequeñas acciones cotidianas que todos podemos realizar para proteger el medio ambiente.
La actividad concluyó con un mensaje claro y necesario: el cuidado del planeta es una responsabilidad compartida. Gracias a iniciativas como esta, los más pequeños no solo aprenden conceptos científicos, sino que desarrollan valores de respeto, sostenibilidad y compromiso con el futuro de nuestro mundo.