La delegación de Manos Unidas en Zaragoza presentó el pasado martes 3 de febrero su Campaña LXVII bajo el lema “Declara la guerra al hambre”, en un acto que reunió a autoridades, representantes sociales y ciudadanos comprometidos en la lucha contra el hambre, la pobreza y la desigualdad, especialmente en situaciones de conflictos armados.
El evento, celebrado a las 19:00 horas en el salón Aragón del Espacio Patio de la Infanta de Ibercaja, estuvo presidido por el Arzobispo de Zaragoza, Monseñor Carlos Manuel Escribano Subías, y contó con la participación destacada del catedrático e historiador José Luis Corral Lafuente, la misionera seglar en Mozambique María Dolores Martínez de la Ballina y el presidente-delegado de Manos Unidas en Zaragoza, Gonzalo González Churiaque. La conducción del acto corrió a cargo de los estudiantes de la Universidad San Jorge, Sara Calavia Vicente y Juan Blas Sánchez.
El salón registró un lleno absoluto, con la presencia de destacadas autoridades como el delegado del Gobierno de España en Aragón, la Justicia de Aragón, la directora general de Inclusión Social y Voluntariado del Gobierno autonómico, responsables del Grupo San Valero, la rectora de la Universidad San Jorge y Director de Cáritas Aragón-La Rioja, entre otros invitados.
Uno de los momentos más significativos de la jornada fue la entrega de los “Sellos Solidarios 2026 de Manos Unidas”, que reconocieron la colaboración y compromiso social de seis entidades:
- COPE Aragón
- Fundación Miguel Carreras Calvete e Hijos
- Pastas alimenticias Romero (Daroca)
- Grupo Alesal
- Asociación Cultural Aguas Vivas (Vinaceite, Teruel)
- Asociación Musical Tempo Giusto
Tras la proyección del vídeo oficial de la campaña y la lectura del Manifiesto 2026, se desarrollaron las intervenciones de los ponentes. González Churiaque presentó las líneas de sensibilización de esta nueva edición, mientras que José Luis Corral aportó una reflexión histórica y social sobre los desafíos globales. Por su parte, María Dolores Martínez de la Ballina protagonizó uno de los momentos más emotivos al relatar su experiencia en Mozambique, describiendo las dificultades de vivir en un contexto de conflicto armado y la importancia del trabajo de Manos Unidas para garantizar espacios seguros y dignos, especialmente para la infancia.
El acto fue clausurado por el Arzobispo de Zaragoza, quien recordó la dignidad inherente de todas las personas, incluso en situaciones de guerra, hambre y pobreza, y agradeció la labor constante de Manos Unidas durante sus 67 años de historia. Asimismo, destacó los orígenes de la organización, impulsada por mujeres de Acción Católica tras el Manifiesto de 1955 de la Unión Mundial de Organizaciones Femeninas Católicas, que culminó en la primera campaña contra el hambre en España en 1959.
Con esta nueva campaña, Manos Unidas reafirma su compromiso de sensibilizar a la sociedad y seguir trabajando en la erradicación del hambre y la pobreza en el mundo.