Sin justicia social, la paz no es más que una palabra.
Goitom nació hace 30 años en la región etíope de Tigray y ha vivido siempre marcado por la guerra y la pobreza. De niño pasó hambre, perdió a sus padres por falta de atención sanitaria y hoy sobrevive con trabajos esporádicos, sin la estabilidad que ofrece una educación y un empleo dignos.
Recientemente fue padre, pero su hijo ha nacido en el mismo contexto de precariedad, con el riesgo de heredar ese círculo de pobreza. La falta de justicia social, educación y oportunidades sigue condicionando el futuro de muchas familias como la suya.
La historia de Goitom es la de tantas personas por las que trabaja Manos Unidas desde hace 67 años, que a través de su campaña «Declara la guerra al hambre» impulsa la lucha contra la erradicación del hambre y la pobreza, promover la educación, la igualdad y los derechos humanos.
