Inventos prácticos para la mejora de las condiciones de vida

Hace ya 22 años que Juan Urrutia Sanz, responsable del Departamento de Tecnologías Apropiadas de Manos Unidas se incorporó al que se llamaba entonces “Departamento de energía Solar”. Y es que entonces, las aplicaciones técnicas para países en vías de desarrollo con las que contaba Manos Unidas eran restringidas. Con el paso del tiempo, el Departamento ha crecido en número de técnicos, voluntarios, y sobre todo, en ideas resolutivas que aporten ingenio a la vida diaria de millones de personas necesitadas. Uno de los fines de este Departamento es el de ayudar a estas personas a adquirir autoestima, ya que todos los aparatos siguen el sistema hágaselo usted mismo, pero con los materiales y herramientas que ellos tienen y usando materiales reciclados, de esta forma se ayuda a un mundo más sostenible.

Juan Urrutia es químico de profesión y un auténtico enamorado de su trabajo: jubilado hace años, dedica todos sus esfuerzos a facilitar la vida de los más desfavorecidos. Junto al resto de sus compañeros del departamento, en su mayoría ingenieros, físicos, químicos… han inventado todo tipo de artilugios como las cocinas solares, los destiladores, los calentadores de agua, el riego localizado con ahorro de agua y la desinfección solar de agua. De todo ello ofrecerá Juan Urrutia una charla magistral el próximo lunes, ante numerosos estudiantes de arquitectura de Madrid. “Los inventos más destacados y que más ayuda aportan a la gente son, sin duda, las cocinas solares, y el riego localizado, con el ahorro del agua que supone”, afirma mostrando una pequeña muestra de ello: en el departamento conservan con mimo un pequeño vivero con plantas de interior que se conservan a través del agua que una pequeña botella suministra a los estratos inferiores de tierra. Juan Urrutia rememora el tiempo en que empezó toda su andadura; viajaba en su coche al pueblo soriano abandonado de Navapalos para enseñar a unos 40 parados un curso semanal de construcción de adobes para casas. A cambio, ellos le ayudaron a la construcción de sus primeros prototipos de energía solar. Otro ejemplo ilustrativo de experimentación se produjo hace unos años con la colaboración de la alcaldía de Villalbilla, en Guadalajara. Allí, hace unos años, se realizó un estudio sobre la vida útil del aceite de oliva en las cocinas solares. Con la colaboración de las mujeres del pueblo, se cocinaron huevos fritos y sopas de ajo; allí se constató que la vida del aceite utilizado en este tipo de cocinas era más larga y no presentaba tanto desgaste como el utilizado en las cocinas convencionales, y es que, no en vano, éstas cocinas solares fueron objeto de muestra hace unos años en un Certamen mundial celebrado en Granada, donde numerosas empresas pudieron comprobar el ingenio y la técnica que las acompañan. Los años y los expertos se han ido sucediendo en Manos Unidas, constituyéndose un amplio abanico de conocimientos que se han reunido durante décadas materializándose en una “Guía de Impresos”,que incluye recetario, disponibles para los numerosos proyectos en países desfavorecidos económicamente. Una conferencia de unas horas que resume decenas de proyectos ideados con amor. Nada más y nada menos.

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