Para que Manos Unidas pueda llevar a cabo proyectos como este.
La iniciativa se desarrolló en Essyl, un pequeño pueblo rural en la región de Ziguinchor, al sur de Senegal. Es una zona castigada por el largo conflicto civil entre el Gobierno Senegalés y el Movimiento Fuerzas Democráticas de Casamance (MFDC), y por las largas sequías que azotan al país.
Esto ha provocado graves problemas de salinidad en los suelos y una drástica disminución de la superficie fértil de la tierra, por lo que la comida escasea y el hambre aumenta.
Además, las mujeres sufren una gran desigualdad de género que las relega al hogar y les aleja de las actividades de empoderamiento en cuanto a capacidades y participación.
Ante esta situación, que cada vez genera más pobreza para los habitantes de Essyl, Manos Unidas y el Ayuntamiento de Gijón colaboran para financiar un proyecto destinado a las mujeres y jóvenes de la zona.
El objetivo del proyecto es combatir el hambre y el cambio climático mientras se fomenta la autonomía de las mujeres a través del aumento cualitativo y cuantitativo de la producción sostenible de arroz.
Para ello, se han construido diques de contención para garantizar la inundación de los arrozales y filtrar la sal y se ha proporcionado el acceso a semillas adaptadas.
Para que Manos Unidas pueda llevar a cabo proyectos como este.