Para que Manos Unidas pueda llevar a cabo proyectos como este.
El proyecto en Béleko, Mali, busca mejorar las condiciones de vida y educativas de 56 niñas y jóvenes en la residencia del colegio Vicenta María, mediante la instalación de 20 paneles solares y 6 baterías para garantizar un suministro eléctrico constante. Actualmente, el suministro eléctrico es insuficiente, lo que dificulta las tareas escolares, la conservación de alimentos y la seguridad. La residencia facilita el acceso a la educación a jóvenes de zonas rurales aisladas, mejorando su autonomía e igualdad de oportunidades. Manos Unidas financiará el 97% del proyecto, con una duración de 6 meses.
ODS Nº4 “Educación de Calidad” y Nº7 “Energías limpias y renovables”.
Mali, ubicado en la zona de África Oeste conocida como Sahel, tiene una extensión más de dos veces superior a España y una población de 22,4 millones de habitantes, de los cuales el 45% tiene menos de 15 años. Ocupa, sin variaciones significativas, la posición 188 sobre un total de 193 países en el índice de desarrollo humano. Es un territorio sometido a desafíos climatológicos extremos que provocan hambrunas y desnutrición generalizada, y a una creciente inestabilidad geopolítica representada por la influencia islamista y yihadista. Con una renta per cápita de 793USD para 2024, es uno de los países más pobres del planeta. Aunque la educación es obligatoria entre los 7 y los 17 años, la tasa de escolarización alcanza únicamente el 75%, con docentes no cualificados, aulas masificadas (más de 60 alumnos por clase) y ausencia de materiales escolares básicos. La amenaza del abandono escolar, el trabajo infantil o los matrimonios forzados sigue presente, especialmente en el caso de niñas y jóvenes. Según la UNESCO, únicamente el 33% de las chicas cursan enseñanza secundaria, y sólo el 25% la finaliza. Estos datos empeoran cuando las niñas y jóvenes pertenecen a familias en condiciones de vulnerabilidad o residen en zonas rurales aisladas como Béleko, ciudad situada a 200 km de Bamako, la capital del país.
Las Religiosas de María Inmaculada, instaladas en el país desde 1969 y con el colegio Vicenta María con 360 niños/as de 6 a 15 años en Béleko funcionando desde 1987, tienen buen grado de conocimiento tanto del territorio como de la problemática socio cultural de la población. Además del colegio elemental, gestionan una residencia con capacidad para 56 niñas y chicas jóvenes de la zona, sin exclusiones por razón de raza o religión. El 68% de la población vive en áreas rurales y aisladas. Esta circunstancia obliga a niñas, niños y jóvenes a andar largos trayectos por caminos sin asfaltar para asistir a la escuela, lo que compromete su continuidad escolar o su propia seguridad personal. La residencia ya existente pretende mitigar esta problemática facilitando la residencia a 56 niñas y jóvenes en Béleko, cerca de la escuela en la que estudian, y favoreciendo una vida académica ordenada. El acceso a la educación en buenas condiciones académicas es la principal herramienta para garantizar la igualdad de oportunidades para estas niñas y jóvenes, y un futuro como mujeres autónomas e independientes. El edificio en el que se ubica la residencia no dispone de suministro eléctrico continuo de la red pública. La electricidad en Béleko es suministrada mediante generadores únicamente durante 9h al día. Un suministro eléctrico deficiente y discontinuo hace toda la vida escolar mucho más difícil, como la realización de sus tareas escolares, incluida la parte nutricional relativa a conservación de los alimentos que se consumen en el colegio y la residencia, además de la inseguridad de movimientos de las alumnas, cuidadoras y docentes en el colegio y residencia cuando no hay corriente eléctrica por la noche.
Las Religiosas de María Inmaculada solicitan el apoyo y la colaboración de Manos Unidas para la instalación de 20 paneles solares y 6 baterías para garantizar un suministro eléctrico continuo. Ellas por su parte asumirán el 3% con la instalación de 8 lámparas solares para la iluminación de los accesos al edificio y del patio trasero. La duración del proyecto será de 6 meses y las beneficiarias directas las 56 niñas y chicas jóvenes internas. La aportación de MU representa el 97% del coste total del proyecto. Según traslada la Congregación, la comunidad de familias vinculadas al colegio y a la residencia de Béleko viene demandando la solución de las carencias energéticas del edificio desde hace años, por lo que el proyecto será muy bien recibido por los padres de familia, que facilitará el pago de las cuotas de la residencia para el mantenimiento de la instalación fotovoltaica.
Esta iniciativa está en línea con el ODS nº 4 “Educación de Calidad” y nº 7 “Energías limpias y asequibles”. 22
Para que Manos Unidas pueda llevar a cabo proyectos como este.