Para que Manos Unidas pueda llevar a cabo proyectos como este.
Manos Unidas apoya a mujeres y jóvenes víctimas de violencia en Lomé para que recuperen su dignidad, autonomía y derechos a través de la formación y la sensibilización.
El mercado de Hanoukope, situado en las afueras de Lomé, capital de Togo, es un espacio marcado por la pobreza extrema, la exclusión social y la violencia. En este entorno conviven personas de todas las etnias del país, muchas de las cuales no solo trabajan en el mercado, sino que también viven en él, hacinadas entre los puestos, la basura y la vía del tren que lo atraviesa, generando polvo y contaminación constantes.
La explotación infantil es una realidad cotidiana. Muchos niños y niñas trabajan más de 12 horas diarias en condiciones muy duras, sin acceso a educación ni protección, y existen también situaciones de esclavitud infantil, abusos sexuales, embarazos precoces, enfermedades de transmisión sexual y casos de trata. Las mujeres y las niñas son especialmente vulnerables a la violencia de género y a la marginación social.
Ante esta situación, la Congregación de las Hermanas Carmelitas Vedrunas se instaló en el mercado en 2006, desarrollando acciones de sensibilización comunitaria, acompañamiento psicológico y educativo de menores, y acogida de niñas y jóvenes víctimas de violencia. Tras casi 20 años de trabajo, se ha identificado como prioridad el fortalecimiento de la autonomía económica y social de mujeres adultas sin formación y la reinserción educativa y profesional de jóvenes supervivientes de violencia.
A través de su organización local Centre Kekeli, se impulsarán actividades de formación en grupos de ahorro y crédito, creación y mejora de actividades generadoras de ingresos para mujeres, formación en liderazgo y gestión de microempresas para jóvenes, apoyo educativo y acompañamiento para la reinserción social de chicas víctimas de violencia, así como campañas de sensibilización sobre salud, derechos de las mujeres y prevención de la violencia de género, tanto en Lomé como en el pueblo de Batoumé.
El proyecto tendrá una duración de 12 meses y beneficiará directamente a 1.758 personas. Manos Unidas financiará el 65% del proyecto, mientras que Kekeli aportará el 35% restante. El proyecto se alinea con el ODS 5: Igualdad de Género.
Para que Manos Unidas pueda llevar a cabo proyectos como este.