Mejorar la producción, equidad y capacidad de adaptación de los medios de subsistencia en las comunidades rurales de Atyak para hacer frente a los efectos del cambio climático

200 hogares rurales vulnerables van a pasar de la agricultura de subsistencia a una alimentación equilibrada mediante la aplicación de técnicas de agroecología. Nos situamos en Pakwach, región de Uganda altamente expuesta a los efectos del cambio climático. Gracias a este proyecto, promovido por la ONG Manos Unidas y cofinanciado por el Ayuntamiento de Valencia, pequeños agricultores, y sobre todo agricultoras, mejorarán sustancialmente su calidad de vida.

El socio local de Manos Unidas en la zona es AFARD (Agency for Accelerated Regional Development), una ONG ugandesa que trabaja por el empoderamiento de comunidades marginales del Nilo Occidental, especialmente mujeres, con resultados destacados de seguridad alimentaria, incremento de ingresos, liderazgo femenino y cohesión social.

Hasta el momento, la principal fuente de ingresos de estos hogares se basaba en el cultivo de la batata, sorgo, mandioca, maíz y cacahuete. La pesca también es relevante, aunque afectada por nuevas regulaciones gubernamentales. La débil articulación con los mercados, las pérdidas postcosecha y la escasa diversificación económica generan pobreza estructural y vulnerabilidad social. La dieta de estas familias es poco diversificada debido a la escasez de animales menores y de excedentes agrícolas para el mercado.

Reducir la discriminación de las mujeres es uno de los ejes principales del proyecto

El proyecto beneficiará directamente a 200 hogares rurales vulnerables, de los que el 60% están liderados por mujeres y el 5% presentan necesidades especiales, alcanzando un total de 1.400 beneficiarios directos y 2.800 indirectos.

Estos pequeños agricultores y agricultoras cultivan menos de una hectárea con técnicas tradicionales y carecen de acceso a insumos, asistencia técnica, crédito y mercados. La mayoría tiene bajo nivel educativo, depende del trabajo ocasional y presenta alta vulnerabilidad alimentaria y económica. Las mujeres enfrentan discriminación en la propiedad de la tierra, así como limitada participación en la toma de decisiones locales, lo que perpetúa su exclusión social y económica.

Las mujeres carecen de derechos sobre la tierra y la producción, limitando su autonomía económica. Solo el 20% posee tierras frente al 80% de los hombres.

Protegiendo el entorno y la salud

Los beneficiarios recibirán capacitación técnica sobre mezcla de cultivos, árboles y ganado, semillas resistentes a la sequía y a las enfermedades, ganado menor, uso de biofertilizantes y bioplaguicidas para el control integrado de plagas y enfermedades.  

También se celebran talleres sobre nutrición, conservación y transformación de alimentos para garantizar que la seguridad alimentaria se traduzca en hogares sanos y equitativos.

Un factor transversal es el fomento de la sensibilización ambiental, la plantación de árboles para reverdecer las aldeas y revitalizar el compromiso activo con el gobierno local para asegurar la detención de prácticas que degradan el entorno.

Sequías prolongadas e inundaciones provocan degradación ambiental y menor productividad agrícola

Se promueve el uso de cocinas mejoradas para proteger el medio ambiente, al tiempo que se generan ingresos para las mujeres formadas como "promotoras de las cocinas", que construirán las cocinas en su comunidad. Esta acción en particular tiene como fin reducir la deforestación aumentando la eficiencia energética, lo que repercute en la reducción del tiempo dedicado por las mujeres a buscar leña con los riesgos asociados de asaltos y de mejora de la salud del hogar reduciendo los humos inhalados, sobre todo para ellas, que realizan las labores domésticas.

Nuevo entorno climático

El territorio de Pakwach presenta un paisaje de sabana tropical llana con suelos arenosos y alta evapotranspiración. El clima es bimodal, con lluvias máximas en mayo y octubre, y temperaturas medias de 35 °C.

No obstante, los efectos del cambio climático —sequías prolongadas, inundaciones y vientos fuertes— han alterado el régimen de lluvias, reduciendo la productividad agrícola y aumentando la degradación ambiental.

Estas condiciones obligan a las familias a ampliar la frontera agrícola: talar bosques y producir carbón vegetal como fuente alternativa de ingresos.

Los más vulnerables sufren más los efectos del cambio climático

Futuro prometedor

El proyecto, cofinanciado por el Ayuntamiento de Valencia en un 16,02%, aplicará en primer lugar una agricultura sensible a la nutrición, orientada a aumentar la producción y el consumo diversificado de alimentos. La mejora de las prácticas agrícolas y los insumos de calidad, es especialmente relevante en las mujeres, hasta el momento relegadas a cultivos de autoconsumo sin acceso a semillas ni plántulas mejoradas que incrementen la productividad y por lo tanto, el acceso al mercado para obtener ingresos alternativos. Además, son las responsables de los cuidados familiares

La colaboración entre Manos Unidas y AFARD comenzó en 2009 y ha resultado en una relación sólida basada en la confianza y la efectividad. Han ejecutado seis proyectos conjuntos similares en el distrito de Zombo, con resultados destacados. Este proyecto promueve también el desarrollo institucional de AFARD, para fortalecer su capacidad operativa y financiera.

Con AFARD se están sentando las bases para consolidar un futuro que conecte políticas nacionales, planes locales y estrategias institucionales de cara a incluir a todas estas familias vulnerables en los derechos públicos.

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Agroecología con perspectiva de género en aldeas vulnerables de Uganda
Agroecología con perspectiva de género en aldeas vulnerables de Uganda

Para que Manos Unidas pueda llevar a cabo proyectos como este.

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