Programa en defensa de los derechos de los campesinos de Fianarantsoa

Los campesinos malgaches desconocen los derechos que tienen sobre sus tierras y se enfrentan a grandes obstáculos administrativos cuando quieren obtener sus títulos de propiedad. El proyecto les ayudará a luchar por sus derechos de propiedad del terreno.

Campesinos de Madagascar. Foto: Manos Unidas / Javier Mármol

El programa LAMINA se lleva a cabo en 8 Comunas pertenecientes a 4 Distritos de la Diócesis de Fianarantsoa, a 400Km. al sur de la capital de Madagascar, Antananarivo, en la región de Haut Matsiatra.

Uno de los grandes problemas que caracteriza a esta región es la deforestación provocada por la quema de terrenos, a menudo como consecuencia de los conflictos que surgen entre los propios campesinos de la zona, pobres y vulnerables, que viven de la agricultura de subsistencia. Los conflictos sociales están producidos en gran parte por la dificultad de acceso de las comunidades de campesinos a la propiedad de la tierra (cerca del 75% del suelo malgache carece de títulos de propiedad) lo que les impide delimitarlos. En las zona rurales casi la totalidad de los terrenos de cultivo y pasto son terrenos denominados"domaniaux", es decir, heredados de sus ancestros. Los campesinos desconocen los derechos que tienen sobre sus tierras y se enfrentan además a grandes obstáculos administrativos cuando quieren proceder a la regularización de los mismos. La región es también rica en minerales y son muchas las compañías mineras interesadas en que el gobierno les ceda terrenos para su explotación, expropiando a su vez estas tierras a los campesinos de la zona.

El programa LAMINA 

Ante esta situación y en respuesta a la iniciativa del simposio de las conferencias episcopales de África y Madagascar celebrado en el 2009 y en el que se hace un llamamiento para que la Iglesia católica trabaje al servicio de la Reconciliación, la Justicia y la Paz, nació en 2013 la primera fase del programa LAMINA con ayuda y financiación del CRS (Catholic Relief Service).

El programa LAMINA está diseñado para actuar sobre las dos grandes causas del problema de la falta de acceso de la población a los títulos de propiedad del terreno:

  1. La flaqueza de la Administración Pública en la aplicación de la ley y la corrupción generalizada entre los funcionarios del gobierno.
  2. La falta de implicación de los Organismos de la Sociedad Civil por falta de información y capacidades técnicas para llevar a cabo la labor de presión frente a las Administraciones Públicas.

En esta primera Fase del proyecto -que ha durado dos años-, los objetivos obtenidos han sido muy alentadores por lo que, al finalizar el programa, la Diócesis de Fianarantsoa, siguiendo el llamamiento de la conferencia episcopal Malgache  -que ha nombrado 2015-2016 el año de la reconciliación-, quiere poner en marcha una segunda fase en 8 comunas diferentes y replicar el programa anterior.

Para mejorar y promover el acceso de la población a la propiedad del terreno y al afianzamiento de la tierra, al finalizar esta segunda fase de dos años de duración se habrá:

  • Formado la población de 8 comunidades en derechos, paz, leyes y procedimientos para adquirir los derechos de propiedad de sus tierras.
  • Creado estructuras funcionales para reforzar la información, la movilización y el acompañamiento de la población local.
  • Mejorado los conocimientos de los responsables comunales y de las autoridades locales sobre principios de buena gobernanza.
  • La población habrá puesto en marcha un plan de acción para reclamar sus derechos.
  • Reforzado las capacidades de los servicios técnicos, organizacionales e institucionales de los servicios locales.

Las actividades llevadas a cabo están básicamente enfocadas en jornadas de formación a la población local, asociaciones de mujeres, jóvenes escolarizados o universitarios, agentes del gobierno, organizaciones sociales y líderes comunitarios, así como en el refuerzo de las capacidades de los mismos.

La participación local es del 30% y el número de beneficiarios directos es de 5.670, siendo el número de beneficiarios indirectos de 400.000 ya que toda la región se verá beneficiada por este Programa.

Para que Manos Unidas pueda llevar a cabo proyectos como este.

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