Programa de reinserción laboral y social de personas privadas de libertad

El proyecto se llevará a cabo en la cárcel de Tacumbú la  mayor prisión de Paraguay (46% de la población penal total) localizada en la capital, Asunción. 

Esta cárcel  que tiene capacidad para 1.600 personas tiene en la actualidad más de 3.800 internos (sólo hombres), la superpoblación y el hacinamiento incide en las precarias condiciones de salubridad y salud así como en el trata inhumano y degradante que, con frecuencia sufre la población privada de libertad. Muchos presos viven en condiciones de auténtica pobreza sin apenas ropa o calzado abandonados por sus propias familias y obligados a dormir en los pasillos del penal. El tráfico y consumo de drogas se extiende en el penal entre otras cosas porque sólo hay 46 guardias para el control de todo. El 80% de los presos están pendientes de juicio y sólo el 20% está ya condenado. 

El Estado carece de una política de reinserción social y laboral. Ante esta situación La Pastoral Episcopal Carcelaria viene desarrollando una significativa labor de acompañamiento activo humano y espiritual para paliar las condiciones lamentables de estas personas. El proyecto pretende ofrecer a 50 beneficiarios  seleccionados por la Pastoral teniendo en cuenta su situación personal y la de su familia fuera de la cárcel una formación y una capacitación laboral. 

Durante un año se desarrollará un programa de capacitación en corte y confección y se creará un taller de confección de prendas deportivas, uniformes de trabajo, sábanas, toallas etc. Hasta conseguir una calidad suficiente para poder comercializar los productos. Paralelamente se organizarán talleres de Formación Integral en derechos humanos, laborales y gestión de negocios. Así se contribuirá al desarrollo personal y a la capacitación profesional de los beneficiarios que les permitirá trabajar en la cárcel y una vez conseguida la libertad, llevar una vida digna y ayudar al sostenimiento de sus familias.     

A Manos Unidas se le solicita para adquirir los equipos (máquinas de coser) y para los gastos que conlleven los  diferentes talleres en materiales y personal. La Pastoral contribuirá con el equipamiento que ya tiene instalado en el penal y con un grupo de personal voluntario que tomará parte en las diferentes actividades organizadas con los beneficiarios  

Para que Manos Unidas pueda llevar a cabo proyectos como este.

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