PROYECTO 2018-2019 COLEGIOS Y CENTROS EDUCATIVOS

Dotación de instalaciones educativas de secundaria en el distrito de Benenitra

MAD/71804  INFORME INICIAL DEL PROYECTO COLEGIOS Y CENTROS EDUCATIVOS

 

Benenitra es una pequeña población localizada en el sur de Madagascar en la diócesis de Tulear. Se encuentra en plena zona rural a unos 200 Km de la principal ciudad de la Diócesis, Tulear, pero a 12 horas de coche dado el estado de la carretera. Esta situación de aislamiento es un denominador común de la mayoría de las poblaciones del sur del país, donde para recorrer 100 Km. se puede tardar hasta 10 horas de coche expuestos además al ataque violento de los bandidos conocidos como "Dahalos" o ladrones de ganado. La situación de aislamiento y los 1.000 Km que distan de la capital del país, Antananarivo, va asociada a la falta de infraestructuras básicas bien sean educativas o sanitarias. La población vive en la más absoluta miseria y los índices de analfabetismo son los más elevados del país. La población principalmente campesina vive de la agricultura de subsistencia y de la cría de ganado, si bien el robo con violencia de las cabezas de ganado y la escasez de las cosechas causan el empobrecimiento gradual de la población, a todos los niveles. La población es joven (tan sólo el 6% alcanza los 60 años) y la mayoría carece de agua potable, lo que provoca un elevado índice de enfermedades de origen hídrico. Los padres son en su mayoría analfabetos, pero reconocen la educación de sus hijos como el único medio para salir de este círculo de miseria. El distrito al que pertenece la comuna Benenitra está formado por 7 comunas y 84 poblados. El número de escuelas primarias en la zona es de 56 (tan solo una de entre ellas es privada) y el número de colegios de secundaria y bachiller es de 2 (públicos los dos).  Frente a esta situación la Asociación de padres de la actual escuela de primaria de Benenitra solicitó al responsable la creación del colegio de secundaria, de manera que los alumnos pudieran continuar sus estudios sin necesidad de desplazarse a otras localidades más alejadas, con el consiguiente abandono escolar que eso supone. Al no contar con las instalaciones necesarias, los Jesuitas alquilaron una pequeña casita con dos habitaciones y las habilitaron como aulas para dar una respuesta inmediata, aunque no definitiva.  Ahora, nuestro socio local, los Jesuitas, se dirige a Manos Unidas para solicitar ayuda para la construcción de un bloque de 4 aulas de secundaria donde 150 jóvenes de la zona puedan continuar con sus estudios. Para ello la comunidad ha donado un terreno y se ha comprometido a construir una pequeña casa para el guardián y las letrinas. Los beneficiarios aportarán el 10% del valor total del proyecto del que serán beneficiarios directos los 150 jóvenes que ocupen las aulas. 

Para que Manos Unidas pueda llevar a cabo proyectos como este.

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