PROYECTO 2018-2019 VICARÍA 1

Facilitar el acceso a la educación secundaria en zona rural

La misión de Santa Isabel se encuentra en Taninga, en el distrito de Mahnica en la provincia de Maputo, Mozambique. Es un área rural a 120 Km. de la capital, Maputo. La población de Taninga tiene una economía de supervivencia, dedicándose a la agricultura y al pequeño comercio En la mayoría de los casos viven de lo que cultivan en sus huertas, dependiendo de las condiciones climáticas de cada año por carecer de medios para poner riego para los periodos de sequía o para protegerse cuando hay inundaciones. Este último año ha sido especialmente duro por la sequía, muriendo en la zona muchos animales y echándose a perder la mayoría de las cosechas de maiz, que constituye la base de su alimentación. Aquellos que trabajan lo hacen en su mayoría en las empresas azucareras de la zona, pero por carecer de estudios secundarios normalmente tienen trabajos muy duros, en condiciones extremas, y con salarios que apenas dan para vivir día a día. Muchos emigran a Sudáfrica intentando mejorar su nivel de vida, pero en muchos casos van sin papeles y sin trabajo, dejando a sus familias en Taninga. Todo esto se ha visto agravado por la situación de crisis económica y financiera que vive Mozambique. A la inestabilidad en el centro del pais por enfrentamientos entre los dos partidos políticos principales, se ha unido la aparición de una gran deuda pública. Esto ha hecho que se produzca una gran devaluación de la moneda, con la consecuente subida de precios en las cosas más básicas como los alimentos, haciendo que muchas familias estén pasando hambre. La mayoría de las casas son de cañizo. Todavía existen muchas personas que no tienen agua corriente ni luz. Existe un pequeño centro de salud en la localidad pero solo atendido por enfermeros o auxiliares. La mayor parte de las veces carecen de los medicamentos necesarios. En cuanto a las familias, en gran porcentaje, falta alguno de los progenitores. Al haber una alta incidencia de sida y malaria, muchos de los padres mueren jóvenes, otros emigran, dejando a los hijos sin protección. Los habitantes de Taninga llevan muchos años pidiendo una escuela secundaria. Se han acercado a la parroquía pidiendo ayuda para aumentar la oferta educativa pero hasta la llegada de las hermanas no ha existido la posibilidad. La secundaría más próxima se encuentra a 14 Km. y sólo tiene 3 cursos y la más cercana completa está a 30 Km. Las hermanas de la Caridad llegarón hace 3 años a Taninga, pero cuentan con una gran experiencia anterior en el sector de la educación. Preocupadas por la formación de la población rural, para que puedan acceder a un futuro mejor, y viendo que es una demanda de las comunidades han estado luchando este último año hasta conseguir los permisos oficiales para una secundaria concertada. Solicitan la colaboración de Manos Unidas para poder rehabilitar una construcción donde alojar 4 aulas, secretaría, dirección y laboratorio, además de el equipamiento necesario y un bloque sanitario. Las Hermanas serán las encargadas de la gestión y el gobierno pagará los profesores con lo que la viabilidad estará asegurada. Nuestro socio local pagará el equipamiento, la pintura y la dirección de obra representando un 27% del total del proyecto. Los beneficiarios han ayudado en la gestión de los papeles oficiales, van a colaborar podando árboles cerca del edificio a rehabilitar, y se compromenten a la limpieza y mantenimiento de las aulas y aseos después de la obra. Los beneficiarios directos serán los 400 niños que asistan a la escuela en dos turnos y los indirectos los 2.000 familiares.

Para que Manos Unidas pueda llevar a cabo proyectos como este.

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