PROYECTO 2019-2020 PARROQUIA NUESTRA SEÑORA DE LORETO

Apoyo a la capacitación ténico productiva para la empleabilidad futura de internos

Un problema preocupante en el Perú es la inseguridad ciudadana por efecto del avance de la delincuencia en el país que llega a cifras alarmantes. Como respuesta a ello la política penitenciaria peruana se limita sólo a ser punitiva. Esta se basa fundamentalmente en criterios de seguridad y reclusión por encima del tratamiento y de los derechos humanos que lleven a la reinserción en la sociedad de la persona encarcelada. Los 67 penales (cárceles) en funcionamiento que hay en el Perú tienen capacidad para albergar a 28.911 internos, sin embargo, actualmente hay más de 76.000 personas. Estas personas se encuentran sin espacio apropiado para vivir y están en una situación de hacinamiento, lo cual deshumaniza al interno. Además de ello, la cárcel no cumple su papel para que el interno se inserte nuevamente en la sociedad, ya que no brinda oportunidades para el desarrollo de capacidades. Las experiencias de desarrollo existentes son iniciativas aisladas a las del Estado Peruano. Principalmente apoyos de instituciones privadas y de instituciones religiosas. Muchas de ellas encuentran obstaculos por parte de las autoridades penitenciarias, lo cual corta los procesos de mejora de capacidades y de puesta en marcha de iniciativas para la reinserción social. Este proyecto se desarrolla en el penal de Callao Sarita Colonia. El socio local Pastoral Social del Obispado de Callao tienen como objetivo el de contribuir con las personas privadas de libertad para que se inserten nuevamente a la vida en libertad (familia y sociedad), buscando su desarrollo integral a través del taller productivo de lavandería mediante la adquisición de competencias laborales que puedan desempeñar al salir de prisión. El trabajo en talleres está considerado como uno de los elementos fundamentales del tratamiento penitenciario, donde las personas que participan lo hacen de forma voluntaria, ya que tienen el deseo de rehabilitarse a través del trabajo y con la finalidad de generar algún ingreso para solventar sus gastos internos y apoyar a sus familiares. El apoyo a la inserción laboral integral que se plantea brindar desde el proyecto, tiene relación en parte con la política del Ministerio de Justicia a través del Instituto Nacional Penitenciario -INPE, quien desde el año 2013 viene dando especial énfasis a la creación de talleres productivos en los penales. Sin embargo el INPE sólo se enfoca en los aspectos de gestión del emprendimiento y no de los aspectos personales de formación en valores que el proyecto considera fundamentales en un proceso de cambio. Los beneficiarios directos del proyecto son todos los internos (1.350 hombres) quienes podrán contar con un servicio necesario que les permita vivir en condiciones de dignidad. Más específicamente, el proyecto dotará de capacitación a 8 internos, quienes serán los encargados del taller y quienes podrán recibir un ingreso que facilite a sus familias la carga que supone estar interno. Manos Unidas colabora con equipos (lavadora y secadora) servicios técnicos y materiales un 71% del todal del proyecto. El socio local colabora con el personal local un 29% del total del proyecto. 

Para que Manos Unidas pueda llevar a cabo proyectos como este.

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