PROYECTO 2019-2020 SOCIOS (XV)

Mejora de las condiciones de aprendizaje, nutrición e higiene en escuela secundaria

La región de Ruvuma, de la que forma parte Mbinga, donde se ubica este proyecto, en el sur de Tanzania, es de tradición agrícola, con el 90% de su población residente en áreas rurales. Se cultiva sobre todo maíz y además mandioca, arroz, patatas, sorgo, café, tabaco, etc. Hay también explotaciones mineras. La tasa de desempleo entre los jóvenes es alta, debido entre otras cosas a la falta de educación superior y en el caso de las mujeres, a la tradición de dedicarse a las actividades domésticas. La educación en las escuelas la iniciaron los misioneros católicos cuando llegaron a la región en 1898. Después, en 1974, el gobierno estableció su programa de educación primaria obligatoria. La mayoría de escuelas secundarias son todavía privadas, sobre todo pertenecientes a congregaciones. Se registran más alumnos que alumnas, ya que existen más escuelas que admiten a chicos internos, y también muchos estudian en seminarios. La escuela secundaria De Paul se estableció inicialmente en el año 2006 como prescolar y primaria y en el año 2013 añadieron también los cursos de secundaria. Los alumnos de secundaria, que disponen de menos escuelas, acuden de pueblos en una región muy extensa, lo que les impide ir y volver todos los días a la escuela. Por esto, recientemente se ha construido un internado con 2 dormitorios para chicas, y se está construyendo otro para chicos. La capacidad total de alumnos internos será de 200 chicos y 200 chicas, de 13 a 17 años. El problema al que se enfrentan con el creciente número de alumnos y alumnas internos es la falta de un espacio apropiado para hacer las funciones sobre todo de comedor y una cocina y almacén donde guardar la comida. Por este motivo, el socio local, la congregación de los Vicentianos, solicita la colaboración de Manos Unidas para la construcción y el equipamiento de un edificio que tendrá una superficie total de 298 m2, incluyendo el comedor, la cocina y el almacén, que dará servicio además al resto de alumnos externos de la escuela, ya que servirá como sala de estudio, para reuniones de padres y profesores, asambleas, actos, celebraciones, etc. Con ello, se mejoraría el entorno de aprendizaje y las condiciones de nutrición e higiene para los alumnos. La duración del proyecto es de 18 meses. La aportación de Manos Unidas cubriría el 56% del coste total del proyecto, mientras el Socio Local contribuiría con parte de los gastos de la construcción y con el equipamiento y mobiliario, suponiendo el 44% del coste total. Al finalizarse el proyecto, la congregación se ha comprometido a incluir una partida en su presupuesto anual que cubriría los costes de funcionamiento y mantenimiento del comedor. El proyecto beneficia directamente a 497 personas (alumnos y profesores de la escuela) e indirectamente a sus familias y a toda la comunidad, unas 2.400 personas.

Para que Manos Unidas pueda llevar a cabo proyectos como este.

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