PROYECTO 2020-2021

Promoción de procesos organizativos y comunitarios en comunidades del sur de Bolívar

El proyecto se desarrolla en 12 comunidades de los municipios de Tiquisio y Norosí ubicados al sur del Departamento de Bolívar, al pie de la Serranía de San Lucas, la mayor reserva aurífera del país que la configura como una de las regiones más ricas, biodiversas e importantes de Colombia. Los municipios de Tiquisio y Norosí se caracterizan por una morfología suave de pequeñas colinas y extensas zonas planas inundables. La explotación de los recursos naturales mediante la minería ilegal y artesanal por muchos años, hace que la región sea un atractivo para los grupos armados ilegales que lo tienen como medio de financiación. La Serranía ha sufrido el efecto de los procesos de deforestación y fragmentación de sus bosques a causa de distintas actividades humanas que se llevan a cabo en ellos. El problema principal radica en la debilidad en los procesos organizativos de las comunidades, lo que impide la autogestión de problemáticas comunitarias, la interlocución con el Estado y la participación de las mujeres en la toma de decisiones. Esto unido a los problemas ambientales por la falta de estrategias locales de producción agrícola, la contaminación y mala gestión del agua, la deforestación y el mal manejo de residuos sólidos, está generando riesgos para la permanencia en los territorios de las comunidades. Una de las principales causas de las problemáticas identificadas, es el gran abandono que sufren estas comunidades por parte del Estado colombiano, teniendo sus necesidades básicas insatisfechas por encima del 80%, generando riesgos de desplazamiento y vulneración de derechos fundamentales, en especial de las mujeres, que no pueden ver satisfechas sus necesidades de promoción y desarrollo en igualdad de condiciones que los hombres. Los beneficiarios directos del proyecto son 239 campesinos de comunidades rurales del Sur de Bolívar, con un nivel elevado de necesidades básicas insatisfechas y múltiples riesgos de violación de sus derechos a causa de la minería y la deforestación masiva. La Fundación Servicio de los Jesuitas para Los Refugiados-Colombia,(JRS-Colombia) inicia sus actividades en el país en 1994, como una respuesta a la crisis humanitaria que se produce a partir de la intensificación de acciones armadas en todo el territorio nacional, que trajeron consigo numerosos desplazamientos forzosos. Hoy en día, a pesar de haber variado de intensidad y disminuido durante los últimos 5 años, aún siguen teniendo lugar en diversas regiones del país, lo cual se ha intensificado a causa de la pandemia por COVID-19, que disminuyó la presencia de las organizaciones sociales e institucionales en el territorio, lo cual constituye un nivel de riesgo para las comunidades. La presente propuesta describe el segundo año de una iniciativa a medio plazo, cuyos resultados se orientan hacia el fortalecimiento de las organizaciones sociales y a través de estas, promover el empoderamiento de sus actores para que puedan liderar acciones de exigencia de sus derechos y el desarrollo de actuaciones que les garantice su pervivencia en el territorio. Con estos objetivos, se programan una serie de actividades entre las que destacan: Acompañamiento a Juntas de Acción Comunal. Impulso a la participación de las mujeres en las organizaciones comunitarias. Creación de viveros y sus respectivos semilleros para la germinación de especies. Creación de bosques productivos y sistemas agrosilvopastoriles. Fortalecimiento de iniciativas productivas agrícolas y/o pecuarias familiares. Construcción participativa de inventario de recursos de uso forestal y agrícola para generar un plan de reforestación. Construcción de 25 baterías sanitarias. El proyecto es sostenible al estar planteado de manera articulada entre capacitación y ejercicio práctico, lo cual permite que la población tenga los conocimientos para el manejo y gestión responsable de los recursos naturales y tendrá la duración de un año. La aportación local se destina a gastos de personal y supone un 46,49%. Manos Unidas financia construcción, personal, capacitaciones y gastos de funcionamiento 53,51%.

Para que Manos Unidas pueda llevar a cabo proyectos como este.

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