Para que Manos Unidas pueda llevar a cabo proyectos como este.
| HON/78841 | INFORME INICIAL DEL PROYECTO |
El proyecto se llevará a cabo en 9 comunidades de los municipios de Aramecina y Goascarán, en el Departamento de Valle, parte del corredor seco, al sur de Honduras. En Honduras el 68% de hogares viven en pobreza y es el país de Centroamérica con mayor vulnerabilidad ambiental y al cambio climático. La zona de intervención presenta una alta vulnerabilidad climática con sequías prolongadas, a lo que se une un terreno muy pobre y muy deteriorado por las prácticas agrícolas. Los rendimientos agrícolas son muy bajos y producen una agricultura de subsistencia, ya que a nivel productivo el minifundio es la característica principal del modo de producción agrícola. El sector agropecuario enfrenta grandes desafíos: la productividad, eficiencia, los costos de producción, el cambio climático o el enorme aumento de los precios de los alimentos. Las condiciones de los productores son limitadas, solamente el 2% de los productores poseen sistema de riego para sus cultivos, con bajo acceso al acompañamiento técnico para mejorar la productividad de sus cultivos. La población más joven, ante la falta de recursos y la pobreza, emigra y bastantes familias sobreviven con las remesas que llegan principalmente de los Estados Unidos.
La desigualdad de género es evidente, los medios de producción en su mayoría pertenecen al hombre y las actividades domésticas están dirigidas y realizadas por las mujeres, patrones culturales del patriarcado que cada día son más fuertes en la vida familiar campesina. El 54,6% de los hogares de la Región Golfo de Fonseca son productores agropecuarios pero el acceso a la tierra para las mujeres es limitado, solamente el 16% está en manos de la mujer. La discriminación y estigmatización de la mujer productora es muy elevada en estos territorios, así como la violencia contra las mujeres y niñas en sus distintas modalidades, lo que perjudica gravemente su participación social y su desarrollo.
La Asociación de Desarrollo Pespirense solicita el acompañamiento de Manos Unidas para poner en marcha una nueva fase de un proceso que se estructura en tres ejes de intervención:
Los beneficiarios directos son 1.324 personas (69% mujeres). Manos Unidas aportará fondos para formaciones, equipos y suministros, personal especializado, encuentros, emprendedurismo, construcción, funcionamiento y auditoria (76%).El socio local aporta personal, materiales y funcionamiento (19%), los beneficiarios insumos(4%)y la municipalidad servicios(1%).
El proyecto responde a los ODS 1,2,5 y 8.
Para que Manos Unidas pueda llevar a cabo proyectos como este.