Para que Manos Unidas pueda llevar a cabo proyectos como este.
| MAR/78752 | INFORME INICIAL DEL PROYECTO |
El proyecto se lleva a cabo en el territorio que abarca la Diócesis de Tánger en el norte de Marruecos, incluyendo las ciudades de Tánger, Tetuán, Fnideq, Asilah, Alhucemas y Nador. Los diferentes puntos de intervención se encuentran en la zona urbana pero una parte de las personas beneficiarias del proyecto habitan en la zona rural. Se trata de un entorno geográfico diverso con costas, montañas y zonas áridas, y un clima mediterráneo. La región cuenta con recursos naturales valiosos, especialmente en ecosistemas marinos y terrestres, pero enfrenta amenazas por urbanización rápida, contaminación y sobreexplotación de recursos. La población supera los 6 millones de los cuales 4 millones viven en zonas urbanas. Los hogares tienden a ser más pequeños y están encabezados en su mayoría por mujeres. También se observa un envejecimiento paulatino de la población.
Al tratarse de una región fronteriza con Ceuta y Melilla existe una importante economía sumergida. La zona enfrenta desafíos migratorios y de seguridad, con muchas personas buscando emigrar a Europa. Las mujeres afrontan importantes obstáculos en empleo y en el desarrollo profesional con trabajos en general en el sector informal. Esto es debido a las dificultades en el acceso a la educación, con participación en la vida de la sociedad civil y en la política muy escasa. Pero la mayor lacra es la alta incidencia de violencia de género y restricciones en derechos reproductivos.
Según una encuesta nacional de 2019 realizada por el Alto Comisionado de Planificación (HCP), el 82,6% de las mujeres de entre 15 y 74 años había sufrido al menos un acto de violencia a lo largo de su vida. Las jóvenes y mujeres están particularmente expuestas a la violencia dentro del hogar, especialmente en el ámbito conyugal. Estas formas de violencia aun en el caso de que se presente denuncia, suelen quedar impune por la legislación vigente en la que, por ejemplo, la violación conyugal no está reconocida como delito. Económicamente, la región muestra desigualdades. Tánger experimenta crecimiento y niveles de vida superiores a la media nacional. No obstante, la región enfrenta una tasa de desempleo del 19,6%. La mayoría de los hogares destinan sus ingresos a necesidades básicas como alimentación y vivienda.
En este contexto, Cáritas Nador, dependiente de la Diócesis de Tánger, acude a Manos Unidas para proponernos un proyecto de 12 meses de duración que beneficiará directamente a 150 personas, de las cuales 85 son mujeres.
Se propone trabajar en tres líneas:
Para llevar a cabo este trabajo Cáritas solicita la colaboración de Manos Unidas para financiar el material formativo, los costes de formación y parte de los costes de funcionamiento (89%). El aporte local se destina básicamente a costes médicos y de funcionamiento (11%).
Con este proyecto se contribuye a los ODS nº 5 "Igualdad de Género", nº 8 "Trabajo Decente y Crecimiento Económico y nº 10 "Reducción de las Desigualdades", en un país cuyo IDH es 0,710 (UNDP 2025) y ocupa el puesto 120 de 193.
Para que Manos Unidas pueda llevar a cabo proyectos como este.