Impulsamos el desarrollo sostenible de las comunidades indígenas

Conoce la apuesta de Manos Unidas en el Día Internacional de los Pueblos Indígenas.
Día de los Pueblos indígenas. Mujer adivasi en India. Foto_SevaKendra-WestBengal.jpg

Cada 9 de agosto se conmemora el Día Internacional de los Pueblos Indígenas, una fecha que busca visibilizar los desafíos que enfrentan estas comunidades en todo el mundo. Aunque existen grandes diferencias entre ellas, comparten problemáticas comunes relacionadas con la protección de sus derechos, el reconocimiento de su identidad y la preservación de sus territorios, culturas y formas de vida.

En el mundo existen alrededor de 476 millones de personas indígenas. A pesar de que estos pueblos, que se localizan en 90 países, conforman alrededor del 6 % de la población mundial, representan el 15 % de las personas más pobres del mundo.

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Día de los pueblos indígenas, Mujer indígena wayú con su hijo en Colombia
Mujer indígena wayuu con su hijo en el desierto d ela Guajira (Colombia). Foto: Marta Carreño

Las poblaciones indígenas siguen encontrando importantes obstáculos para ejercer plenamente sus derechos. Entre los principales desafíos destacan la exclusión social, las dificultades para acceder a servicios básicos y mecanismos de justicia, así como una escasa presencia en los procesos de toma de decisiones que afectan a sus comunidades y territorios, aseguran desde nuestra Área de Proyectos.

En este contexto, las acciones que apoyamos en Manos Unidas buscan fortalecer los derechos de los pueblos indígenas en ámbitos clave como la gestión y protección de sus tierras, la preservación del medio ambiente y la garantía de una alimentación suficiente y adecuada. También promovemos la protección de su patrimonio cultural, el respeto a sus creencias y formas de vida, así como el acceso a servicios esenciales de salud y educación.

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Día de los pueblos indígenas. Formación de mujeres tribales en India. Foto: Manos Unidas
Formación para mujeres tribales en India. Foto: Manos Unidas

 

Nuestro compromiso con las comunidades tribales de India

La realidad de marginación y exclusión se refleja también en las comunidades tribales en India, uno de los países con mayor población indígena del mundo. Según el último censo disponible, más de 104 millones de personas pertenecen a las comunidades tribales reconocidas oficialmente como Scheduled Tribes. Esto representa alrededor del 8,6 % de la población total del país. India cuenta con más de 700 grupos tribales, conocidos también como adivasis, cada uno con su propia historia, cultura, lengua y tradiciones.

A pesar de esta enorme diversidad, muchas de estas comunidades siguen viviendo en situación de vulnerabilidad. El desplazamiento provocado por la expansión de la minería, la industrialización y los grandes proyectos de infraestructuras ha afectado a muchas familias, privándolas de sus tierras y de los medios de vida que han sostenido sus comunidades durante generaciones.

Las desigualdades también son visibles en ámbitos fundamentales para el bienestar. Las zonas donde viven muchas comunidades tribales suelen presentar grandes carencias en infraestructuras sanitarias y educativas. La tasa de alfabetización de la población tribal se sitúa en torno al 59 %, por debajo de la media nacional, y problemas como la anemia, especialmente entre las mujeres, continúan teniendo una elevada incidencia.

Las comunidades tribales conforman uno de los grupos de población a los que Manos Unidas dedica mayores esfuerzos. En un país en el que, a pesar de haber sido declarado ilegal, el sistema de castas impera en todos los órdenes de la vida, la población tribal que está fuera de este sistema constituye el grupo de población más marginado y privado de derechos.

Por ello, nuestro trabajo con estas comunidades se centra en áreas esenciales como la salud, la educación, el agua y saneamiento -fundamentales para prevenir enfermedades y mejorar el bienestar diario- y los medios de de vida alternativos y sostenibles que fortalezcan la autonomía de las familias y los derechos que tienen legalmente reconocidos pero que en la práctica no pueden ejercer. Además, de, por supuesto, el apoyo a la mujer -tradicionalmente marginada en sociedades con marcado carácter patriarcal-, como garante del desarrollo.

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Día de los Pueblos indígenas. Mujeres tribales en Luiya. Foto: Manos Unidas
Formación para mujeres lactantes y embarazadas en la aldea de Luiya (India). Foto; Manos Unidas 

Caso de éxito: en la aldea de Luiya nada es imposible

La aldea de Luiya está rodeada de densos bosques y montañas. En este enclave, aisladas y olvidadas, viven 170 familias, la mayoría tribales de la etnia Ho. Sin conexión a internet y con carreteras en mal estado, con frecuencia la única forma de llegar a la aldea es caminando; disponer de una bicicleta es casi un lujo. Esto hace que la comunidad carezca de servicios básicos relacionados con la educación, la atención sanitaria y los medios de vida.

Las mujeres embarazadas deben desplazarse 25 kilómetros al Centro de Atención Primaria de Salud de Jhinkpani.  Una distancia casi imposible de recorrer cuando el embarazo presenta complicaciones o se requiere una intervención quirúrgica.  Únicamente los partos sin problemas previos pueden realizarse en el hogar.

Hasta la llegada del proyecto, que llevamos a cabo junto a los Servicios Sociales de la Diócesis de Jamshedpuren, en la aldea tampoco se prestaban servicios esenciales de salud, como la vacunación infantil y los controles prenatales para las mujeres embarazadas. La intervención se hacía necesaria y urgente.

Como primer paso, el equipo del proyecto se reunió con el jefe de la aldea para solicitar su apoyo en la movilización de la comunidad y en el acercamiento a la población. Gracias a esta colaboración, se pusieron en marcha acciones para garantizar que los servicios básicos de salud fueran accesibles para toda la población, especialmente para las mujeres y los niños.

El equipo del proyecto tardó casi tres meses en identificar a 13 mujeres embarazadas y a más de 100 niños que necesitaban atención sanitaria en la aldea de Luiya. Ante la falta de servicios cercanos, las instaron a desplazarse hasta la vecina aldea de Murumbura para participar en el Día de Salud, Saneamiento y Nutrición de la Aldea (VHSND, por sus siglas en inglés). Gracias a estos esfuerzos, diez mujeres embarazadas han dado a luz en centros sanitarios y, entre 15 y 30 madres y niños, asisten ahora regularmente cada mes al VHSND para recibir las vacunas de rutina.

Al observar el creciente interés de la comunidad por acceder a los servicios de salud, el equipo del proyecto solicitó al responsable médico la puesta en marcha del VHSND en la propia aldea de Luiya.

En un principio, el personal de los servicios sanitarios públicos se mostró reacio a desplazarse a la zona por temor a las guerrillas maoístas que operan en el territorio. Sin embargo, el jefe de la aldea garantizó el apoyo de la Gram Sabha (asamblea de la aldea), y el equipo del proyecto coordinó esfuerzos con la trabajadora comunitaria de salud y otras profesionales para iniciar la prestación de servicios a nivel local.

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Día de los pueblos indígenas. Tribales India. Foto: Manos Unidas
Mujeres embarazadas y madres lactantes con sus hijos son los principales destinatarios de este proyectos. Foto: Manos Unidas 

En la actualidad, el Día de Salud y Nutrición de la Aldea se celebra bajo un árbol en Luiya. Las mujeres embarazadas y los niños asisten regularmente para recibir vacunas y otros servicios de salud, lo que representa un avance significativo en la mejora del acceso a la atención sanitaria en esta remota comunidad. 

En Manos Unidas creemos que el desarrollo solo es posible cuando las propias comunidades lideran su camino. Por eso, trabajamos junto a ellas desde el respeto, reconociendo el valor de sus conocimientos, su cultura y su visión del futuro.

En este Día Internacional de los Pueblos Indígenas, queremos reconocer su fortaleza, diversidad y capacidad de resiliencia, y renovar nuestro compromiso de acompañarlas en la defensa de sus derechos y en la construcción de un futuro con más oportunidades, sin renunciar a aquello que las hace únicas.

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