Impulsamos el desarrollo sostenible de las comunidades indígenas
Cada 9 de agosto se conmemora el Día Internacional de los Pueblos Indígenas, una fecha que busca visibilizar los desafíos que enfrentan estas comunidades en todo el mundo. Aunque existen grandes diferencias entre ellas, comparten problemáticas comunes relacionadas con la protección de sus derechos, el reconocimiento de su identidad y la preservación de sus territorios, culturas y formas de vida.
En el mundo existen alrededor de 476 millones de personas indígenas. A pesar de que estos pueblos, que se localizan en 90 países, conforman alrededor del 6 % de la población mundial, representan el 15 % de las personas más pobres del mundo.
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Las poblaciones indígenas siguen encontrando importantes obstáculos para ejercer plenamente sus derechos. Entre los principales desafíos destacan la exclusión social, las dificultades para acceder a servicios básicos y mecanismos de justicia, así como una escasa presencia en los procesos de toma de decisiones que afectan a sus comunidades y territorios, aseguran desde nuestra Área de Proyectos.
En este contexto, las acciones que apoyamos en Manos Unidas buscan fortalecer los derechos de los pueblos indígenas en ámbitos clave como la gestión y protección de sus tierras, la preservación del medio ambiente y la garantía de una alimentación suficiente y adecuada. También promovemos la protección de su patrimonio cultural, el respeto a sus creencias y formas de vida, así como el acceso a servicios esenciales de salud y educación.
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Caso de éxito: en la aldea de Luiya nada es imposible
La aldea de Luiya está rodeada de densos bosques y montañas. En este enclave, aisladas y olvidadas, viven 170 familias, la mayoría tribales de la etnia Ho. Sin conexión a internet y con carreteras en mal estado, con frecuencia la única forma de llegar a la aldea es caminando; disponer de una bicicleta es casi un lujo. Esto hace que la comunidad carezca de servicios básicos relacionados con la educación, la atención sanitaria y los medios de vida.
Las mujeres embarazadas deben desplazarse 25 kilómetros al Centro de Atención Primaria de Salud de Jhinkpani. Una distancia casi imposible de recorrer cuando el embarazo presenta complicaciones o se requiere una intervención quirúrgica. Únicamente los partos sin problemas previos pueden realizarse en el hogar.
Hasta la llegada del proyecto, que llevamos a cabo junto a los Servicios Sociales de la Diócesis de Jamshedpuren, en la aldea tampoco se prestaban servicios esenciales de salud, como la vacunación infantil y los controles prenatales para las mujeres embarazadas. La intervención se hacía necesaria y urgente.
Como primer paso, el equipo del proyecto se reunió con el jefe de la aldea para solicitar su apoyo en la movilización de la comunidad y en el acercamiento a la población. Gracias a esta colaboración, se pusieron en marcha acciones para garantizar que los servicios básicos de salud fueran accesibles para toda la población, especialmente para las mujeres y los niños.
El equipo del proyecto tardó casi tres meses en identificar a 13 mujeres embarazadas y a más de 100 niños que necesitaban atención sanitaria en la aldea de Luiya. Ante la falta de servicios cercanos, las instaron a desplazarse hasta la vecina aldea de Murumbura para participar en el Día de Salud, Saneamiento y Nutrición de la Aldea (VHSND, por sus siglas en inglés). Gracias a estos esfuerzos, diez mujeres embarazadas han dado a luz en centros sanitarios y, entre 15 y 30 madres y niños, asisten ahora regularmente cada mes al VHSND para recibir las vacunas de rutina.
Al observar el creciente interés de la comunidad por acceder a los servicios de salud, el equipo del proyecto solicitó al responsable médico la puesta en marcha del VHSND en la propia aldea de Luiya.
En un principio, el personal de los servicios sanitarios públicos se mostró reacio a desplazarse a la zona por temor a las guerrillas maoístas que operan en el territorio. Sin embargo, el jefe de la aldea garantizó el apoyo de la Gram Sabha (asamblea de la aldea), y el equipo del proyecto coordinó esfuerzos con la trabajadora comunitaria de salud y otras profesionales para iniciar la prestación de servicios a nivel local.
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En la actualidad, el Día de Salud y Nutrición de la Aldea se celebra bajo un árbol en Luiya. Las mujeres embarazadas y los niños asisten regularmente para recibir vacunas y otros servicios de salud, lo que representa un avance significativo en la mejora del acceso a la atención sanitaria en esta remota comunidad.
En Manos Unidas creemos que el desarrollo solo es posible cuando las propias comunidades lideran su camino. Por eso, trabajamos junto a ellas desde el respeto, reconociendo el valor de sus conocimientos, su cultura y su visión del futuro.
En este Día Internacional de los Pueblos Indígenas, queremos reconocer su fortaleza, diversidad y capacidad de resiliencia, y renovar nuestro compromiso de acompañarlas en la defensa de sus derechos y en la construcción de un futuro con más oportunidades, sin renunciar a aquello que las hace únicas.