Manos Unidas Las Palmas alza la mirada a la migración en Canarias en la visita de su Santidad León XIV.

El 11 de junio pasó a la historia de las islas como el día en que por primera vez nos visitó un papa. ¿El motivo? Las personas migrantes.
África
Voluntarios y miembros de Manos Unidas en la Plaza de Sta Ana esperando la llegada del Santo Padre el 11 de junio en Gran Canaria.

"La dignidad humana no tiene pasaporte ni pierde valor al cruzar una frontera".  Estas palabras forman parte del discurso con el que el Santo Padre del discurso con el que el Santo Padre empezaba su jornada en el puerto de Arguineguín.  Cada año llegan hasta aquí migrantes de la Ruta Atlántica procedentes, principalmente de Mali, Gambia, Senegal, Marruecos y Mauritania.  A veces, superando los 1.600 kilómetros. 

Después nos visitó en la catedral de Santa Ana, donde voluntarios y miembros de Manos Unidas lo esperábamos con gran ilusión.  En este acto tuvo un encuentro con representantes de las realidades diocesanas y, sobre todo, con el pueblo, que lo aclamaba a su paso por las calles.  ¡Qué cerquita lo tuvimos!

Por la tarde asistimos a la Eucaristía en el Estadio de Gran Canaria, presidida por las imágenes de nuestra patrona, la Virgen del Pino, y el Santísimo Cristo de Telde.  Nos acompañaba Maribel Rojas, delegada de Manos Unidas Sevilla.  ¡Fue un placer contar con ella en esta jornada única!

Aún por la noche, algunas personas se reunieron de forma espontánea bajo su ventana para cantar a su Santidad el arrorró canario. Y con este gesto lo despedimos hasta la próxima. 

 

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