La Escuela Verge de la Salut con Manos Unidas

La Escuela Verge de la Salut con Manos Unidas

La Escuela Verge de la Salut de Sant Feliu de Llobregat es una escuela muy solidaria y comprometida con las necesidades de los que más sufren y lo demuestra continuamente organizando actividades de sensibilización con sus alumnos.

Esta vez lo ha sido organizando unas charlas con los alumnos de bachillerato para hablar de los proyectos que Manos Unidas tenemos en Ruanda, país que visitó hace pocos meses la delegada de Manos Unidas Sant Feliu, Teresa Gisbert.

Además, del 1 al 12 de abril la escuela organiza una recaudación de fondos para nuestros proyectos con las familias y el alumnado de ESO y Bachillerato. Desde Manos Unidas agradecemos mucho la colaboración de toda la comunidad educativa: alumnos, padres y profesorado.

Los alumnos se mostraron muy interesados en la charla en los diferentes días en que se ha realizado con diferentes cursos y clases. 

Por su interés, se reproduce a continuación el texto que Teresa publicó en diferentes medios de comunicación con sus reflexiones del viaje:

VIAJE DE FORMACIÓN A RUANDA:

El pasado mes de octubre (del 1 al 9 de octubre de 2018) tuve la ocasión de hacer un viaje de formación en el continente africano dentro del programa que Manos Unidas organiza cada año para visualizar los proyectos que promueve . Junto con otros compañeros viajamos a Ruanda, para ver, in situ, algunos de los muchos proyectos por los que día a día, los voluntarios y otros colaboradores desde nuestras parroquias, escuelas, institutos... trabajamos haciendo divulgación y llevando a cabo diversas acciones.

Agradezco de forma muy especial a Manos Unidas la oportunidad que me ofreció y poder transmitir mi testimonio.

He visto como en Kabuga (Diócesis de Kapgayi), gracias a la construcción del Centro de Formación Profesional, les ha cambiado la vida a 450 chicas y chicos, en un proyecto financiado por Manos Unidas, y sigue colaborando con la construcción de un comedor, cocina y servicios sanitarios.

En la misma zona estamos formando una Cooperativa Agrícola de mujeres dentro de la cual se incorporan 300 nuevas familias en el proyecto de mejorar la capacidad de producción agrícola.

En Kampanga (Diócesis de Buhenger), barrio de familias con muy pocos recursos, sin estructura familiar y con mucha dificultad para acceder a la educación y una sanidad muy básica, se han construido nueve aulas con tres bloques de servicios sanitarios.

En Gisenyi, las Hijas de María Auxiliadora Salesianas de San Juan de Dios, trabajan en un centro de formación para jóvenes, la mayoría chicas. Es un centro que Manos Unidas también está financiando. Los alumnos se forman para ser cocineros, en hospedería y confección.

Actualmente, Manos Unidas está construyendo otro internado para 120 alumnos, ya que algunos de ellos tienen que caminar muchos kms. diarios para asistir a la escuela, pues sus casas carecen de luz, hecho que les dificulta sus estudios.

En Kapgay, Manos Unidas ha rehabilitado 18 aulas, separadas en dos bloques para impartir educación primaria y secundaria.

En Kivumu y Mugina, las Hermanas de la Caridad de Santa Ana regentan Centros sanitarios, educativos y de formación para la mujer, con la colaboración de Manos Unidas.
En el mismo lugar, seguirán ofreciendo formación a 260 jóvenes en formación agrícola, higiene y nutrición y además, a 199 familias, asistencia para mejorar la seguridad alimentaria a través de la implantación de los huertos.

En Ruly (Diócesis de Kigali), las Dominicas regentan un hospital que atiende una extensa zona rural de población. Manos Unidas ha colaborado con la construcción de pabellones especializados en maternidad y creando espacios de albergue para las familias de los enfermos, zona de recepción, salas de espera, despachos médicos, salas de parto, quirófanos, salas de hospitalización y servicios sanitarios.

El hecho de ver sobre el terreno como los proyectos de Manos Unidas, gracias al trabajo esforzado de los voluntarios y a la solidaridad de los socios, amigos y colaboradores anónimos, transforman la realidad de estos hermanos nuestros, ha sido muy gratificante ya la vez es el impulso de la gran responsabilidad que tenemos desde aquí.

Nuestro compromiso, nuestro trabajo, nuestro dinero, nuestro tiempo y en definitiva, nuestra empatía y generosidad, tiene el poder de cambiar la vida de muchas personas. Queremos reivindicar, junto con ellos, la dignidad que les corresponde y en la que tienen derecho.

Hemos visto que nuestra ayuda y solidaridad da sus frutos. Todos somos necesarios y todos podemos ayudar.

Os animo a colaborar,

Teresa Gisbert
Presidenta-Delegada
Diócesis de Sant Feliu de Llobregat

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