Manos Unidas envía fondos de emergencia a los campos de desplazados de Sudán de Sur

Manos Unidas ha enviado más de 100.000 euros de ayuda de emergencia a Sudán del Sur para atender a miles de personas, víctimas de un conflicto étnico, que han huido de sus hogares buscando refugio y protección en los campos de desplazados.

Manos Unidas ha enviado más de 100.000 euros de ayuda de emergencia a Sudán del Sur, el país más joven del mundo, que nació hace tres años cargado de problemas y desafíos. Los enfrentamientos entre las distintas etnias que conforman la población de esta joven nación, han llevado a más de un millón de personas a huir de sus hogares buscando refugio y protección  en los campos de desplazados.

A pesar de la firma de un acuerdo de paz para poner fin a las hostilidades entre los partidarios del presidente Kiir, de etnia dinka, con los del vicepresidente Machar, de la etnia nuer, la situación sigue siendo muy frágil, sobre todo en algunas regiones del norte del país, donde imperan el miedo y el terror.

En las afueras de Juba, la capital de Sudán del Sur, la ONU ha establecido campos de desplazados temporales, donde miles de personas se hacinan sin acceso a servicios básicos de higiene, alimentos, agua potable, etc.

Lo apremiante de la situación, llevó a los responsables de la ONU a solicitar ayuda urgente a diferentes ONG locales y a organizaciones humanitarias internacionales. Respondiendo a esta llamada, nuestros socios locales en la zona, la congregación Hijas de Maria Inmaculada (DMI), visitaron uno de los campos para preparar un plan de ayuda de emergencia. En Manos Unidas tras estudiar la petición de las hermanas, no hemos dudado a la hora de responder a la llamada y hemos enviado fondos por importe de 102.527 euros, para un programa de seis meses de duración, que incluye el reparto de paquetes de alimentos nutritivos para madres lactantes, bebes y niños desnutridos. Además, los fondos han permitido la creación de clínicas móviles, con un médico y dos enfermeras, para consultas y distribución de medicamentos básicos y ayuda psicológica.  También se han abierto dos escuelas temporales de preescolar, que contarán con dos maestros y se ha repartido ropa, juguetes y material deportivo para niños pequeños y adolescentes

La congregación, por su parte, se hace cargo de los gastos del personal y administrativos. El proyecto beneficia directamente a 1.500 familias.

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