Capítulo 3: «La raíz humana de la crisis ecológica»

"Laudato Si'" habla sobre la crisis ecológica y la globalización

En este tercer capítulo, "Laudato Si'" habla sobre la tecología y el poder, así como de la globalización del paradigma tecnológico. Por otra parte, menciona la crisis ecológica planetaria y sus consecuencias.

Este capítulo de "Laudato Si'" presenta un análisis de la situación actual "para comprender no sólo los síntomas sino también las causas más profundas", en un diálogo con la filosofía y las ciencias humanas.

Un primer fundamento del capítulo son las reflexiones sobre la tecnología: se le reconoce su contribución al mejoramiento de las condiciones de vida, aunque también "dan a quienes tienen el conocimiento, y sobre todo el poder económico para utilizarlo, un dominio impresionante sobre el conjunto de la humanidad y del mundo entero".

En la raíz de todo ello puede diagnosticarse en la época moderna un exceso de antropocentrismo: el ser humano ya no reconoce su posición justa respecto al mundo, y asume una postura centrada exclusivamente en sí mismo y su poder.

Es la lógica que conduce a la explotación infantil, el abandono de los ancianos, a reducir a otros a la esclavitud, a sobrevalorar las capacidades del mercado para autorregularse, a practicar la trata de seres humanos, el comercio de pieles de animales en vías de extinción, y de "diamantes ensangrentados". Es la misma lógica de muchas mafias, de los traficantes de órganos, del narcotráfico y del descarte de los niños que no se adaptan a los proyectos de los padres.

A esta luz, la encíclica afronta dos problemas cruciales para el mundo de hoy.  "En cualquier planteamiento sobre una ecología integral, que no excluya al ser humano, es indispensable incorporar el valor del trabajo", pues "dejar de invertir en las personas para obtener un mayor rédito inmediato es muy mal negocio para la sociedad."

La segunda se refiere a los límites del progreso científico, con clara referencia a los OGM, que son "una cuestión ambiental de carácter complejo". Si bien "en algunas regiones su utilización ha provocado un crecimiento económico que ayudó a resolver problemas, hay dificultades importantes que no deben ser relativizadas, por ejemplo "una concentración de tierras productivas en manos de pocos".

De ello deriva una lógica "usar y tirar" que justifica todo tipo de descarte, sea éste humano o ambiental, que trata al otro y a la naturaleza como un simple objeto y conduce a una infinidad de formas de dominio.

El papa Francisco piensa en particular en los pequeños productores y en los trabajadores del campo, en la biodiversidad, en la red de ecosistemas. Es por ello necesaria "una discusión científica y social que sea responsable y amplia, capaz de considerar toda la información disponible y de llamar a las cosas por su nombre", a partir de "líneas de investigación libre e interdisciplinaria".

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