Mejora de la salud materno-infantil en el barrio marginal de Pilkhana (Calcuta)

El programa para la atención materno-infantil que dirige Seva Sangh Samiti en el Centro de Atención Primaria de Pilkhana (Calcuta) pretende luchar contra la desnutrición infantil y mejorar la salud de los niños y mujeres embarazadas, además de proporcionar formación en materia de salud materno-infantil, higiene y nutrición a las mujeres de la comunidad.

Mejora de la salud materno-infantil en el barrio marginal de Pilkhana (Calcuta). Foto: Manos Unidas/Fátima López-Asiain

Pilkhana es un barrio marginal en el área metropolitana de Calcuta, al nordeste de India. Se trata de uno de los suburbios más poblados de la ciudad. Se calcula que viven allí unas 100.000 personas. Carece de infraestructuras sanitarias, alcantarillado, gestión de residuos, centros educativos, etc. La población vive en chabolas muy pequeñas fabricadas de latón, cartón y otros materiales de deshecho o en habitaciones compartidas por varias familias en edificios que se encuentran en estado ruinoso. La mayoría tiene trabajos temporales por los que perciben un salario ínfimo que apenas les permite mantener a sus familias; muchas familias no llegan a 1 euro al día de ingresos.

La situación sanitaria de la población es muy precaria; muchos niños sufren desnutrición grave e infecciones intestinales que ponen en serio riesgo sus vidas.

Las mujeres, que se casan muy jóvenes y carecen de formación sanitaria, tienen muchos hijos y no saben cómo cuidarlos. Existen dos hospitales del gobierno en la zona, pero han de atender a un millón y medio de personas y son ineficientes.

El Centro de Salud de Pilkhana que gestiona la organización Seva Sangh Samiti está ubicado en el centro del suburbio, lo cual constituye una enorme ventaja pues las mujeres pueden acceder al mismo sin mayores dificultades. Dispone de personal médico y sanitario de forma regular y trabaja en este suburbio desde 1968 con enorme eficacia y dedicación. El centro de salud fue iniciado por el sacerdote francés P. Laborde, y desde entonces trabaja en este lugar con el objetivo de mejorar la educación y la salud de los vecinos del barrio.

El programa de salud materno-infantil en el que colabora Manos Unidas cubre la formación de las mujeres de la comunidad en materia de nutrición, higiene y salud, la atención sanitaria a madres, niños y gestantes, la alimentación infantil y el suministro de leches infantiles de la que se benefician los niños con estado de desnutrición grave.

Los beneficiarios directos serán 5.200 mujeres y niños de la comunidad.

El programa, que tendrá una duración de 12 meses, comenzó en agosto de 2018. La asistencia regular de las mujeres al Centro de Salud se ha convertido en una realidad; las mujeres muestran un extraordinario interés en recibir la formación en salud que les ayudará a mejorar la calidad de vida de sus familias y los niños que participan en el programa de nutrición mejoran de forma sorprendente gracias a los cuidados del personal del centro y de sus madres y al aporte nutricional que les suministra el centro.

Para que Manos Unidas pueda llevar a cabo proyectos como este.

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