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    Historia de Manos Unidas

    Más de 65 años siendo un referente en la lucha por la dignidad humana y la justicia global.

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    Historia de Manos Unidas

    Manos Unidas, ONG pionera en España

    Nuestra historia nace de una convicción sencilla y profundamente revolucionaria: el hambre puede y debe desaparecer. Era el año 1955. Europa todavía trataba de reconstruirse tras la devastación de la Segunda Guerra Mundial y comenzaban a hacerse visibles las profundas desigualdades entre el Norte y el Sur del planeta.

     

    En ese contexto, la Unión Mundial de Organizaciones Femeninas Católicas (UMOFC) hizo público un manifiesto que marcaría un antes y un después en la historia del compromiso social cristiano. Aquel manifiesto llevaba un título tan directo como valiente: “Declaramos la guerra al hambre”.

     

    El origen del movimiento

     

    El manifiesto denunciaba una realidad insoportable: millones de personas sufrían hambre mientras gran parte del mundo permanecía indiferente. Las mujeres de la UMOFC afirmaban que el hambre no era una fatalidad inevitable, sino una injusticia provocada por la desigualdad, la falta de solidaridad y la ausencia de voluntad política. “Sabemos —decían— que existen soluciones de vida y que, si la conciencia mundial reacciona, dentro de algunas generaciones las fronteras del hambre habrán desaparecido”. Aquellas palabras siguen hoy plenamente vigentes.

     

    En España, aquella llamada encontró respuesta en las Mujeres de Acción Católica, lideradas por figuras como Pilar Bellosillo y Mary Salas. Ambas entendieron que la fe no podía vivirse de espaldas al sufrimiento humano y asumieron el reto de convertir aquel manifiesto en un movimiento organizado y permanente.

    Fundación de Manos Unidas

    En 1959 comenzaron a preparar la primera Campaña contra el Hambre, que se celebraría oficialmente en 1960 y daría origen a lo que hoy conocemos como Manos Unidas.

    Desde nuestros inicios, Manos Unidas nace marcada por una doble dimensión: la denuncia y la acción. Denunciamos las causas estructurales del hambre y trabajamos, al mismo tiempo, para transformar la realidad. Entendemos que combatir la pobreza exige mucho más que atender emergencias: implica acompañar procesos de desarrollo, fortalecer comunidades y defender la dignidad humana allí donde se encuentra amenazada.

    Aquellos primeros años estuvieron llenos de pequeños gestos que fueron creciendo hasta convertirse en una gran red solidaria. Las campañas de ayuno voluntario y las colectas parroquiales movilizaron a miles de personas en toda España. Poco a poco, el compromiso ciudadano se convirtió en proyectos concretos de educación, salud, agricultura y promoción de la mujer en distintos países del mundo. En 1970, la Conferencia Episcopal Española consolidó oficialmente la colecta extraordinaria contra el hambre en todas las parroquias del país, fortaleciendo el alcance de la organización.

    En 1978, Manos Unidas adquirimos personalidad jurídica propia y pasamos a denominarnos “Manos Unidas – Comité Católico de la Campaña contra el Hambre en el Mundo”. Aunque nuestra estructura ha evolucionado con el tiempo, nuestra esencia ha permanecido intacta: ser una organización de la Iglesia católica comprometida con la lucha contra el hambre, la pobreza y las desigualdades.

    Evolución y áreas de trabajo

    A lo largo de nuestra historia, hemos evolucionado a la par de los desafíos del mundo. Hemos ampliado nuestros ámbitos de trabajo incorporando cuestiones como la justicia climática, la igualdad de género, el acceso al agua, la educación, la salud, la soberanía alimentaria o la defensa de los derechos humanos. Sin embargo, nuestra misión esencial continúa siendo la misma: combatir el hambre y las causas que lo provocan.

    Nuestra historia es también la historia de miles de mujeres que sostienen la organización desde el voluntariado, la cercanía y la convicción ética. El papel femenino no es circunstancial; forma parte de nuestra identidad fundacional. Desde las primeras impulsoras hasta las actuales responsables, pervive una manera de entender la solidaridad basada en el compromiso y la responsabilidad compartida.

    La dimensión eclesial constituye otro rasgo esencial de nuestra identidad. Como organización de la Iglesia católica en España, nuestra acción se inspira en los principios de la Doctrina Social de la Iglesia y en valores como la dignidad humana, el destino universal de los bienes, la justicia social y el compromiso con las personas empobrecidas.

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    Equipo. Irene Hernández-Sanjuán

    Educación, cooperación y actualidad

    La educación para el desarrollo y la sensibilización social son también pilares fundamentales de nuestra labor. Desde muy pronto, Manos Unidas comprendimos que cambiar el mundo exigía transformar la mirada de las sociedades más favorecidas. Por ello, hemos impulsado campañas, materiales educativos y espacios de reflexión para promover una ciudadanía más consciente y comprometida.

     

    A lo largo de estos años, hemos acompañado miles de proyectos en África, Asia y América Latina, siempre de la mano de socios locales que conocen de cerca la realidad de sus comunidades. Este modelo, basado en la confianza y el respeto mutuo, permite desarrollar iniciativas sostenibles y adaptadas a cada contexto. Manos Unidas no entendemos la cooperación como asistencia paternalista, sino como un camino compartido hacia la dignidad y la justicia.

     

    Desde aquella primera declaración contra el hambre, seguimos sosteniendo la misma esperanza que inspiró a nuestras fundadoras. En un mundo aún marcado por las desigualdades, los conflictos, las crisis climáticas y la pobreza extrema, continuamos defendiendo que ninguna persona debería vivir sin acceso a alimentos, salud, educación o una vida digna.

     

    Nuestra historia demuestra que la solidaridad organizada puede transformar realidades. Pero también recuerda algo esencial: los grandes cambios comienzan muchas veces con personas corrientes que deciden no permanecer indiferentes.

     

    Aquellas mujeres que en 1955 “declararon la guerra al hambre” no imaginaban hasta dónde llegaría su mensaje. Sin embargo, su intuición sigue viva. Porque mientras exista una sola persona condenada al hambre o a la exclusión, seguirá siendo necesario construir un mundo en el que la dignidad humana esté siempre en el centro. Y esa continúa siendo, hoy, nuestra razón de ser.

    Principales hitos de la historia de Manos Unidas

     
    1955
    “Declaramos la guerra al hambre”

    La UMOFC lanza un manifiesto internacional contra la pobreza y el hambre, promoviendo el compromiso global frente a la desigualdad.

    1959
    Nace la Campaña contra el Hambre en España

    Las Mujeres de Acción Católica impulsan la primera campaña en España, origen de Manos Unidas, movilizando parroquias y ciudadanía.

    1960s
    Primeros proyectos de cooperación

    Se financian proyectos en África, Asia y América Latina en alimentación, agricultura, salud y educación con socios locales.

    1970
    Reconocimiento oficial

    La Conferencia Episcopal Española institucionaliza la colecta en parroquias, consolidando su red social y eclesial.

    1978
    Constitución jurídica

    Manos Unidas adquiere personalidad jurídica propia como organización católica de cooperación al desarrollo.

    1980s
    Expansión del voluntariado

    Crece la red de delegaciones y voluntariado, reforzando la educación para el desarrollo y la sensibilización social.

    1990s
    Referente en cooperación española

    Se amplían ámbitos como salud, agua, educación, igualdad y derechos humanos, consolidando su presencia internacional.

    2000
    Objetivos del Milenio

    La organización alinea su trabajo con la agenda de Naciones Unidas contra la pobreza y el hambre.

    2009
    50 aniversario

    Se celebran cinco décadas de trabajo con el apoyo de voluntarios, socios y comunidades beneficiarias.

    2010
    Premio Príncipe de Asturias

    Reconocimiento a su labor en más de 60 países en la lucha contra la pobreza y la promoción del desarrollo.

    2015
    Agenda 2030

    Adaptación a los Objetivos de Desarrollo Sostenible, reforzando igualdad, salud, educación y sostenibilidad.

    2020
    COVID-19

    Respuesta humanitaria global para garantizar alimentación, salud y protección en comunidades vulnerables.

    HOY
    Más de seis décadas de compromiso

    Manos Unidas sigue trabajando en decenas de países junto a organizaciones locales para mejorar las condiciones de vida de las poblaciones más vulnerables, combinando cooperación, acción humanitaria y sensibilización social.