Manos Unidas impulsa en Ecuador un proyecto para mejorar el acceso al agua 423 familias campesinas

La iniciativa, cofinanciada por la Generalitat Valenciana y que supone una inversión de 830.820 euros, reúne a comunidades, universidades y empresas para mejorar la calidad del agua, promover un riego más eficiente y fortalecer la gestión comunitaria en la cuenca del río Bulubulu.
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Manos Unidas impulsa en Ecuador un proyecto para mejorar el acceso al agua 423 familias campesinas

Manos Unidas, junto con su socio local la Fundación Maquita, impulsa en la provincia ecuatoriana de Guayas el proyecto “Innovación multiactor en la gestión hídrica para el desarrollo local en la Cuenca Bulubulu”.  

La intervención acompaña a 423 familias campesinas de diez comunidades de los cantones de Durán y San Jacinto de Yaguachi para mejorar el acceso al agua y proteger una agricultura familiar amenazada por la contaminación y la presión sobre los recursos hídricos.

La expansión de las plantaciones de banano y de las explotaciones de cría de camarón condiciona la disponibilidad y la calidad del agua en este territorio. A los vertidos y la infiltración de productos químicos se suman las dificultades de drenaje durante las lluvias y la entrada de agua salina en los pozos durante el verano. Todas las familias participantes consumen agua sin tratar, procedente de pozos o del río.

Mejorar el agua para el consumo y la agricultura

El proyecto, de 20 meses de duración y cofinanciado por la Generalitat Valenciana y Manos Unidas, parte de un diagnóstico de las amenazas que afectan a la cuenca. A partir de ese conocimiento, prevé incorporar mejoras técnicas en los sistemas comunitarios y los pozos, además de formar a la población en el tratamiento y la gestión del agua.

En el ámbito agrícola, se diseñarán sistemas de riego eficientes que utilicen energía solar fotovoltaica. La iniciativa también promoverá la diversidad de cultivos en fincas lideradas por mujeres, con el objetivo de fortalecer la soberanía alimentaria y contribuir a la recuperación del equilibrio ecológico.

La experiencia de Rosa Tomalá, del recinto La Zanja, en el cantón de Durán, muestra cómo la formación puede trasladarse a la vida cotidiana de las comunidades:

He aprendido a organizar un comité de agua, a clorarla, a saber cuándo está apta para consumirla. Quiero compartir esos conocimientos con mi comunidad, para que todos tengamos agua potable.

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Manos Unidas impulsa en Ecuador un proyecto para mejorar el acceso al agua 423 familias campesinas

Conectar la investigación con las necesidades de las comunidades

La intervención cuenta con la participación de la Universitat Jaume I de Castellón, a través de la Cátedra FACSA de Innovación en el Ciclo Integral del Agua, y de la Escuela Superior Politécnica del Litoral (ESPOL), en Ecuador. También colaboran las empresas Hydrens-Facsa y Heliotec, que aportan experiencia técnica para desarrollar soluciones adaptadas al territorio.

Esta colaboración permitirá analizar la disponibilidad de agua, mejorar el conocimiento sobre el riesgo de inundaciones y probar aplicaciones de la energía fotovoltaica en los sistemas hídricos. Manos Unidas y Fundación Maquita facilitan la conexión entre este trabajo técnico y las necesidades de las familias campesinas.

Leonor Hernández, catedrática del Área de Mecánica de Fluidos de la Universitat Jaume I, destaca el valor de combinar ambas perspectivas:

Manos Unidas aporta un conocimiento profundo del contexto local, de las necesidades de las comunidades y de la realidad de los proyectos de cooperación al desarrollo. La universidad, por su parte, puede poner al servicio de estos proyectos su potencial tecnológico, investigador y formativo.

Participación comunitaria para sostener los cambios

Además de las mejoras en las infraestructuras, el proyecto busca reforzar la capacidad de las comunidades para gestionar sus recursos y participar en las decisiones sobre el agua. El conocimiento generado se compartirá con las autoridades locales para apoyar la planificación y las políticas públicas de abastecimiento y saneamiento.

Emilio Aguilar, gestor de Fundación Maquita en Guayas, subraya que la implicación de la población es imprescindible:

Para nosotros, es fundamental que sean ellas quienes participen de forma activa. Y los Gobiernos locales están llamados a trabajar los temas de agua; generar información es fundamental para que incluyan estos procesos en sus planes de desarrollo territorial.

La formación, la investigación y la organización comunitaria se complementan así en una intervención que busca mejorar el agua disponible para beber, cultivar y sostener los medios de vida de las familias de la cuenca del Bulubulu. 

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