Rescate y rehabilitación de niños trabajadores de la estación de tren de Varanasi

Rescate y rehabilitación de niños trabajadores de la estación de tren de Varanasi

País

Año de inicio

2014

Importe

40.000 €

Referencia

IND67947

Sectores

Educación

Varanasi es la ciudad sagrada del hinduismo y del budismo, un centro de peregrinación para quienes anhelan ser ungidos de esa espiritualidad que emana de las aguas del río Ganges, en el que, con cada inmersión, purifican cuerpo y alma. Pero Varanasi tiene también una cara mucho más terrenal, fangosa, esculpida a base de desechos y basuras; se trata del slum de Charbhuja Shahid, un lugar donde los seres humanos, principalmente los niños y niñas, son víctimas de muchos de aquéllos que luego buscan la redención de sus pecados en el río.

 

Calles aledañas a la estación de Varanasi. Foto:Ricardo Benjumea/Manos Unidas

 

Charbhuja Shahid es uno de esos barrios de chabolas que proliferan en India en los que la vida tiene muy poco valor, a veces solo unas rupias. De este inhóspito lugar proceden los cientos de pequeños que vagan a diario por la estación de tren y por las calles adyacentes, y que son víctimas de los abusos más impensables (mafias, tráfico de drogas, abusos sexuales, redes de prostitución). En los andenes, y a lo largo de las vías,  malviven y trabajan cientos de niños: huérfanos, unos y abandonados por unos padres incapaces de cuidar de ellos o huídos de sus hogares por diferentes motivos, otros... La mayoría son analfabetos, piden limosna y comida, y pasan los días limpiando zapatos, recogiendo basura y vendiendo agua o jabones, para conseguir unos ingresos con los que sobrevivir. Ingresos exiguos que, en muchas ocasiones, complementan prostituyéndose en los lavabos de la estación.

Sister Maju con una de las niñas del proyecto. Foto:Ricardo Benjumea/Manos Unidas

Pero, en medio de tanto horror, también hay cabida para la esperanza, personificada en el padre Abhi y en la hermana Maju, director y coordinadora de DARE, el centro creado en 2010 para atender y apoyar a estos niños a los que rescatan de la calle. Algunos de esos pequeños, sobre todo las niñas, que son más vulnerables, se alojan en el  centro. Para los demás, las puertas están abiertas de noche y de día. Todos ellos reciben del personal de DARE los cuidados y el amor que nunca antes habían tenido. Y las mejores herramientas con las que labrarse un futuro: educación y formación. Y una vez rehabilitados, muchos de los menores son devueltos a sus familias.

Centro Dare en Varanasi. Foto:Ricardo Benjumea/Manos Unidas

A través de Manos Unidas, y con la colaboración de Cadena 100, se van a reforzar los programas de educación y reinserción de varios centenares de niños durante tres años. Cincuenta niñas serán y escolarizadas y se creará un centro de apoyo y coordinación en la propia estación, además de acompañar y dar clases de alfabetización a otros 50 niños que malviven en las vías del tren, que, además, verán mejoradas sus más que precarias condiciones sanitarias.  Todo ello unido, por supuesto, al continuo acompañamiento afectivo y personal.

El proyecto beneficiará directamente a 220 niños y niñas.

 

  

Participaciones en el proyecto