El pasado 8 de enero, Manos Unidas recibió una carta procedente de Alepo (Siria) que constituye un testimonio directo y estremecedor de la violencia que vuelve a sacudir la ciudad. El escrito, fechado el 8 de enero de 2026, está firmado por el Hermano Georges Sabe, director de los Maristas Azules en Alepo, y describe la dramática situación que viven los barrios de Acharafieh y Cheikh Maksoud, habitados por personas de diversas etnias y religiones, entre ellas una comunidad cristiana muy vulnerable.
Cheikh Maksoud, conocido por los cristianos como Jabal El Sayhed (la Colina de Nuestra Señora), es el lugar donde nacieron los Maristas Azules. Un barrio duramente golpeado desde el inicio del conflicto sirio y que ya sufrió un desplazamiento masivo de su población en 2013. Tras años de una frágil calma, la violencia ha regresado con fuerza desde el 5 de enero de 2026, provocando un nuevo éxodo de miles de personas.
En su carta, el Hermano Georges relata escenas de pánico, barrios bombardeados día y noche, escuelas y universidades cerradas, hospitales desbordados y una ciudad paralizada por el miedo. “Es un horror, como si 14 años de guerra, sanciones y terremotos no fueran suficientes”, escribe, preguntándose hasta cuándo Alepo y su población deberán seguir sufriendo.
El religioso denuncia también el fracaso del acuerdo firmado en marzo de 2025 entre el gobierno sirio y las autoridades kurdas, un pacto que debía traer estabilidad antes de finales de 2025 y que no se ha cumplido. La consecuencia es una escalada de violencia que afecta gravemente a la población civil.
La carta incluye, además, el testimonio de un joven médico marista del hospital universitario de Alepo, que describe un sistema sanitario al límite, sin recursos ni medicamentos, y un pueblo exhausto que, aun así, se aferra a la esperanza.
Desde 2012, Manos Unidas colabora estrechamente con los Maristas Azules, apoyando proyectos de ayuda humanitaria, educación y desarrollo para reconstruir vidas y devolver la dignidad a las personas más vulnerables. “La solidaridad es lo único que puede salvarnos”, afirma el Hermano Georges Sabe, convencido de que el diálogo, la convivencia y la fe siguen siendo el único camino hacia la paz.
La carta concluye con un grito que Manos Unidas hace suyo: “Basta. Ya es suficiente. Kafa… Danos tu paz.”
Puedes leer la carta completa en el siguiente enlace.