Marina comparte su experiencia en el World Camp 2026 durante las Jornadas de Formación de Manos Unidas
Dos jóvenes de Manos Unidas vivieron durante ocho días una experiencia internacional en plena naturaleza, en el norte de Bélgica. Un encuentro intergeneracional que les permitió compartir vivencias, descubrir otras realidades y, sobre todo, conectar consigo mismos y con los demás.
Este fin de semana, las Jornadas de Formación de Manos Unidas han sido un espacio para aprender, compartir experiencias y fortalecer nuestro compromiso solidario. En el espacio dedicado a Jóvenes, Marina, responsable de Jóvenes de Manos Unidas Murcia, ha compartido la experiencia que tuvieron las dos voluntarias de Manos Unidas que tuvieron la suerte de asistir al World Camp, celebrado este verano en Bélgica.
Marina ha invitado a imaginar el campamento como una gran reunión intergeneracional, en la que personas de distintas edades y procedencias compartieron unos días de convivencia, aprendizaje y reflexión en un entorno natural privilegiado del norte de Bélgica.
Durante ocho días, los ocho jóvenes participantes tuvieron la oportunidad de alejarse del ritmo habitual y de las distracciones cotidianas. En aquel entorno apenas había conexión con el mundo exterior: no llegaba el wifi y tampoco había cobertura móvil.
Lo que podría parecer una dificultad se convirtió en una oportunidad. Sin las distracciones de las pantallas y las comunicaciones constantes, pudieron dedicar más tiempo a escuchar, compartir y descubrir lo que llevaban dentro.
Como ha expresado Marina al recordar aquellos días, «se convirtió en un regalo el poder conectar con lo que había dentro». Una experiencia muy especial que, como ella misma reconoce, les cambió de muchas maneras.
El World Camp fue también una oportunidad para encontrarse con personas de otras culturas y generaciones, intercambiar experiencias y reflexionar sobre cuestiones como los derechos humanos y la justicia global. Una convivencia que invita a ampliar la mirada, aprender de otras realidades y descubrir el valor de construir juntos un mundo más justo y sostenible.
Con su testimonio, Marina ha acercado al voluntariado de Manos Unidas una experiencia que va más allá de un campamento: una invitación a detenernos, escuchar y reconectar con aquello que realmente importa.
Desde la delegación de Manos Unidas en Murcia estamos muy contentos/as de que Marina haya podido disfrutar y aprender de esta gran experiencia y poder trasmitirla en las Jornadas de Formación de Manos Unidas para todas las delegaciones.
Porque, a veces, desconectar de lo que nos rodea es precisamente lo que necesitamos para conectar con las personas y con nosotros mismos.