Derechos para los pueblos Apurímac (Perú)
Sectores
Entre su población, el analfabetismo y las brechas de desigualdad de género son evidentes y amplias. El índice de violencia de género es muy alto, un 85% de mujeres son violentadas en el interior de su hogar. Aunque el sector de la agricultura contribuye con un 24% en el PIB regional, Apurímac tiene el 50% de su territorio ocupado por concesiones mineras que están creando conflictividad en la zona e incrementando la desnutrición crónica. La elevada vulnerabilidad ambiental, por procesos derivados del cambio climático y la presión humana sobre la naturaleza, a causa de esta transición de región agrícola a minera, obliga a replantearse la relación con el medio rural, el cuidado de los bienes comunes y la vigilancia institucional y social, para que la actividad extractiva sea responsable y sostenible y no comprometa la disponibilidad y calidad del agua de las poblaciones.
Con el proyecto se fortalecerá la gobernanza ambiental y la preocupación por la gestión del agua. Se harán actividades para fortalecer los y las líderes campesinos, acompañamiento en ferias de productos agroecológicos, campañas sobre el valor de la agricultura campesina, consumo sano y sostenible e importancia de gestión social del agua; impulso y seguimiento de dos demandas sobre la contaminación del agua con residuos sólidos y fortalecimiento de la escuela de defensores ambientales.
Manos Unidas colabora con la Asociación para la Promoción de la Educación y el Desarrollo de Apurímac-Tarpurisunchis (en quetxua “sembramos”) que hace 17 años acompaña diversos procesos de desarrollo en los ámbitos de la educación, la identidad cultural y la defensa del territorio. Manos Unidas aporta el 67% del presupuesto del proyecto. La aportación local es del 33% restante. El proyecto contribuye al ODS 6 “Agua limpia y saneamiento”