PROYECTO 2025-2026. ZAM/79102
Sectores
En Zambia, un país del sureste de África con más de 21 millones de habitantes y una población muy joven (edad media apenas de unos 18 años), la pobreza sigue siendo
uno de los mayores desafíos. Es uno de los países de África con mayor porcentaje de población urbana (35%) y el 78% de la población rural vive en situación de pobreza
moderada o extrema (su IDH le sitúa en el puesto 154 de 193 países). La pandemia VIH es el problema sanitario más importante. El proyecto se sitúa en Solwezi, al noroeste del país, distrito con aproximadamente 332.000 habitantes que ha basado su desarrollo en la minería del cobre. La apertura de 3 grandes compañías mineras hace 5 años viene provocando la llegada de personas de todo el país, que añade presión a los servicios públicos. La mayor parte de la población local no trabaja en las minas por no estar capacitados, y dependen de la agricultura de subsistencia, favorecida en esta zona por la facilidad para encontrar agua. Solo un 1% de la población local trabaja en las minas y puede pagar a sus hijos una educación privada de calidad. Las familias son numerosas y las mujeres soportan gran parte de las labores agrícolas y del cuidado de la familia, y presentan un alto grado de analfabetismo. La escolarización es escasa y tardía, y la higiene y nivel de salud son muy deficientes. Se estima que entre el 7% y 9% de la población de Zambia presenta algún tipo de discapacidad (puede suponer más de 180.000 niños). En los 7 distritos cercanos al proyecto hay censados 1.791 niños sordos o ciegos. Estos niños son vistos como portadores de mala suerte y escondidos o abandonados por sus familias. Por otro lado, las escuelas públicas no cuentan con instalaciones especiales ni profesorado preparado, lo que provoca que estos chicos se vean abocados a no recibir ninguna formación.
La Congregación india de las Hermanas de la Inmaculada Concepción, socio local de Manos Unidas en este proyecto, lleva 30 años trabajando en Solwezi y desde 2010
vienen desarrollando un proyecto educativo (St Mary´s Special School) orientado a los niños con discapacidad y más vulnerables. Acogen, por un lado, a niños con alguna
discapacidad que acuden en su mayor parte en régimen de internado y, por otro, niños de familias pobres y vulnerables que van a la escuela en régimen de día. Se imparte
desde educación infantil a secundaria. Este proyecto ha contado desde el principio con el fuerte apoyo de la Diócesis, quien ha conseguido atraer a otros donantes. Desde
2019 Manos Unidas viene colaborando en el desarrollo de esta escuela habiéndose aportado ya fondos para 3 bloques. Ante el incremento de la demanda de alumnos y la
escasez de escuelas especiales, las Hermanas solicitan la colaboración de Manos Unidas para construir un nuevo bloque con 4 aulas, mejorar las capacidades informáticas de los profesores para potencial su capacidad pedagógica para personas con discapacidad, habiéndose diseñado un módulo inicial en esta área como parte del proyecto.
Manos Unidas aportará el 88% del coste del proyecto (construcción del nuevo bloque y coste del consultor para la capacitación). Nuestro Socio y la población local participarán haciéndose cargo del equipamiento y resto de costes (12% del proyecto). Este proyecto beneficiará directamente a los 200 alumnos que utilizarán las aulas y al profesorado a formar (25), e indirectamente al resto del alumnado, profesores y sus familiares. Asimismo, se ampliará el número de personas sensibilizados por las hermanas en sus programas sobre los derechos de las personas con discapacidad. El proyecto está en línea con los ODS (Objetivos de Desarrollo Sostenible) nº 4 "Educación de Calidad" y el nº 10 "Reducción de las Desigualdades". El tiempo de ejecución será de 12 meses. El apoyo de la comunidad local, las autoridades educativas (que proporcionarán personal), de la Diócesis y la Congregación, aseguran su viabilidad futura.