Hemos reducido la violencia contra las mujeres del 60% al 2% en tres años y medio

Nos encontramos con él casi por casualidad. Acaba de llegar de los Países Bajos porque asistía a una reunión de la Organización Mundial del Comercio Justo. Él es Johny Joseph (India, 1966) y es, desde 1999, el director ejecutivo de una de las organizaciones y cooperativas de comercio justo más conocidas: Creative Handicrafts. Situada en los barrios más empobrecidos y marginales de Bombay, la asociación fue fundada hace treinta y cinco años por la misionera salmantina de la Congregación de las Misioneras de Cristo Jesús Isabel Martín, fallecida en 2013.

Johny Joseph. Foto: Manos Unidas/Marta Isabel González
Johny Joseph
Director ejecutivo de Creative Handicrafts.

La organización Creative Handicrafts promueve el desarrollo comunitario por medio de la capacitación de las mujeres, niños y niñas de los suburbios de Bombay, a través de talleres artesanía creativa y útil y de distintos cursos de formación. 

Desde 1984, hasta su llegada en 1999, ¿cómo ha evolucionado la cooperativa?

Cuando me incorporé a Creative Handicrafts en 1999, la organización pasaba por un momento de crisis. No tenía ninguna experiencia en comercio justo o en ventas, pero empecé a trabajar con Isabel porque tenía experiencia en cooperación y en trabajos de desarrollo. En realidad, Isabel nunca se jubiló, pero sí dejó la parte operativa. Así es como llegué a la organización.

¿Cuándo comenzó Manos Unidas a apoyar a Creative Handicrafts?

Manos Unidas ya nos apoyaba antes de que yo llegase, concretamente desde 1993. Se necesitaba una guardería y solicitamos ayuda a Manos Unidas, que nos apoyó durante seis años. Después, la guardería ha seguido creciendo gracias a nuestros propios medios. Hoy día continuamos trabajando juntos.

Creative Handicrafts. Foto: Manos Unidas/Marta Isabel González

¿En qué tipo de proyectos han trabajado en la cooperativa en los últimos años?

Desde 2014, hemos trabajado en un proyecto para erradicar la violencia contra las mujeres. Yo me sentía muy triste al ver a mujeres que venían a nuestros talleres textiles a trabajar por la mañana completamente golpeadas. Vino una mujer que tenía heridas por todo el cuerpo, e incluso en sus partes más íntimas, porque su marido abusaba de ella. Por eso nos decidimos a trabajar con las mujeres, con sus maridos y con sus hijos. Hicimos una encuesta inicial y resultó que más del 60 por ciento de las mujeres de los slum o barrios de chabolas en los que trabaja Creative Handicrafts sufría un tipo u otro de abuso en el hogar. Nuestro objetivo era lograr llegar a “violencia cero” y hasta ahora hemos conseguido llegar al 2 por ciento en tres años y medio. Seguimos trabajando.

En nuestro barrio hemos detectado 1.000 niños que eran también víctimas de la violencia que sufrían sus madres, ese ha sido el peor descubrimiento. 

¿Qué es lo que más le ha impactado durante estos años de trabajo?

Quizá, lo que peor llevo es el abuso infantil. En nuestro barrio hemos detectado 1.000 niños que eran también víctimas de la violencia que sufrían sus madres, ese ha sido el peor descubrimiento. Para poner remedio a esta terrible situación, desde Creative Handicrafts hemos creado una organización que se ocupa de ofrecer formación a niños que han sufrido abusos.

¿Cuántas mujeres trabajan con la cooperativa y qué tareas se realizan con ellas?

En el año 2017, Creative Handicrafts ofreció trabajo a tiempo completo a 270 mujeres y a otras 400 se las ha contratado a tiempo parcial.  Nos hemos centrado en dos áreas principales. En una de ellas estamos trabajando con las mujeres y sus problemas, que es lo que llamamos empoderamiento de las mujeres. Por otro lado, también luchamos por el comercio justo. Desde nuestra organización creemos profundamente en la frase “Trade, not Aid” (Comercio y no Ayuda) porque sabemos que cuando las mujeres son económicamente independientes es cuando son capaces de encargarse de sus problemas. Si no consiguen ese empoderamiento económico, nunca se podrán empoderar social o culturalmente. El objetivo ahora es ampliar nuestra influencia a un segundo grupo de mujeres y aumentar aún más nuestra capacidad y poder ayudar así a muchas más mujeres.

¿Y cómo van actualmente las ventas de Creative Handicrafts?

Actualmente vendemos aproximadamente 1,5 millones de euros cada año. De estas ventas, el diez por ciento es en la India y el noventa por ciento son exportaciones a Francia, Italia, España, Reino Unido, Japón y Estados Unidos. El 40 por ciento se destina a mano de obra, el 30 por ciento para materiales y, por último, el 30 por ciento es para nuestra administración.

 El mayor desafío al que nos enfrentamos cada día es la influencia que ejerce la sociedad, la cultura, la religión y los líderes religiosos sobre las mujeres en este país. 

Creative Handicrafts. Foto: Manos Unidas/Marta Isabel González

Según los últimos informes internacionales, la India es, actualmente, el país más peligroso del mundo para las mujeres. ¿Cuál es su percepción?

La situación de la mujer en la India es realmente complicada. El mayor desafío al que nos enfrentamos cada día es la influencia que ejerce la sociedad, la cultura, la religión y los líderes religiosos sobre las mujeres en este país.  Y, sin embargo, se pueden percibir pequeños cambios en algunas mujeres, pero todavía hay muchas que permanecen igual. En India, las mujeres no son tratadas por igual y eso explica por qué muchas consideran como algo normal que sus maridos las peguen. Desde Creative Handicrafts, intentamos influir en ellas poniendo como ejemplo a muchas otras que han logrado mejorar su vida y su futuro.

Por último, ¿qué opina de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y su influencia en un posible cambio en nuestras formas de consumo?

Creo que los ODS demuestran que vivimos una especie de consenso internacional que demuestra la conexión entre el desarrollo y nuestro modo de vivir. Y hay ya un tipo de “consumidores conscientes” que busca productos que se fabrican éticamente, sin destruir el medio ambiente y que logran mejorar la vida de las personas de los países donde se fabrican al poner en el centro a la persona y cuidar el planeta.  Además, el Papa Francisco y la publicación de la Encíclica Laudato Si’ ha sido muy importante. La Iglesia está impulsando este cambio de mentalidad. Actualmente, todo depende de nuestras instituciones, por lo que, si éstas quieren un cambio, y todos colaboramos, es posible lograrlo.

Algo más que cifras
Según destaca la última memoria de la organización, en los dos últimos años, gracias al trabajo de Creative Handicrafts, 218 niños han recibido atención sanitaria de calidad y 150 han sido escolarizados. Se han realizado talleres de costura con 45 mujeres y se han creado 303 programas para lograr el empoderamiento y el desarrollo de la mujer. Además, en la actualidad la organización cuenta con 119 grupos de microcrédito. Estos préstamos logran la independencia económica de las mujeres y el desarrollo familiar ya que se utilizan para la educación de los hijos, para proyectos empresariales o necesidades médicas. Pero quizá el valor más importante de Creative Handicrafts no se encuentra en su memoria de actividades ni en su balance económico sino la autoestima que generan en las mujeres a las que llegan, que te miran de frente, con la cabeza bien alta y con una sonrisa y una seguridad que antes no tenían.

Entrevista realizada por Marta Isabel González y publicada en la Revista de Manos Unidas nº 208 (febrero-mayo 2019).

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