Ayuda urgente para las comunidades más vulnerables.
A finales de octubre, la tormenta tropical Melissa irrumpió con una fuerza inesperada y causó estragos considerables en países como Jamaica, Cuba y Bahamas, además de afectar a otros países como la República Dominicana y Haití.
En Haití, antes del huracán Melissa, casi la mitad de la población ya estaba en situación crítica por falta de alimentos, con riesgo real de que se convirtiera en una emergencia. El huracán agravó una realidad que ya era límite.Y en Cuba más de 2,2 millones de personas afectadas, 80.000 viviendas dañadas y cultivos arrasados en el oriente del país.
El proyecto «Alimentación, salud y prevención del cólera en sureste Haití tras tormenta Melissa», impulsado por Cáritas Diocesana de Jacmel con el apoyo de Manos Unidas, con una duración de cuatro meses, atenderá a 2125 personas agrupadas en 425 familias. El objetivo: garantizar la alimentación básica y reducir el riesgo de enfermedades hídricas.
