Mejora de la atención sanitaria de niños vulnerables

El proyecto trata de mejorar la atención sanitaria de 2.484 menores en dificultad de la ciudad de Mbuji-Mayi, en la República Democrática del Congo. Muchos de estos niños sobreviven en la calle y otros son abandonados y explotados en las minas de diamantes. Su salud es precaria y no sólo se encuentran malnutridos y deshidratados, sino también con enfermedades graves como el SIDA, la epilepsia, discapacidades tanto físicas como psíquicas severas, y otras enfermedades propias del contexto (malarias, diarreas).

Mejora de la atención sanitaria de niños vulnerables. Fotos: Manos Unidas

Mbuji-Mayi es una de las ciudades más marginadas de la República Democrática del Congo, que es, a su vez, el último país en desarrollo humano. El 75% de la población vive con menos de 0,20$ al día y la media de vida es de menos de 42 años. Por otro lado, esta ciudad también es conocida por ser uno de los centros de explotación de diamantes industriales. Años atrás ésta dependía de la empresa belga MIBA, gracias a lo cual había suficientes puestos de trabajo para la población, pero a raíz del cierre, la situación cambió radicalmente. El número de niños que sobreviven en la calle y el de los que son abandonados y explotados en las minas de diamantes va cada día en aumento. La salud precaria de estos niños forma parte de la vida cotidiana, muchos de los cuales vienen ya, no sólo malnutridos y deshidratados, sino también con enfermedades graves como el SIDA, la epilepsia, discapacidades tanto físicas como psíquicas severas, y otras enfermedades propias del contexto (malarias, diarreas).

Sin embargo, las estructuras sanitarias son escasas, como sucede en el barrio de Makala donde se encuentra la Casa-Escuela de la obra Don Bosco, nuestra contraparte. Ésta lleva más de 20 años en funcionamiento y durante este tiempo se ha dedicado a formar y capacitar a los niños y jóvenes de Mbuji-Mayi a través de sus diferentes instituciones educativas. Pero además de las tareas educativas que llevan a cabo, pusieron en marcha una atención sanitaria para los niños y jóvenes internos de la Casa-Escuela Don Bosco, que se desarrolla en sus diversos locales.

Actualmente, debido al alto nivel de miseria y pobreza de los alumnos del complejo escolar, así como del resto de habitantes del barrio de Makala, han tenido que ampliar su atención a un creciente número de personas. Por ello solicitan a Manos Unidas apoyo para la construcción de un bloque para la enfermería (salas de consulta, hospitalización, laboratorio, almacén) y una cisterna para la recogida del agua. La contraparte y los beneficiarios aportarán parte de la mano de obra, el equipamiento en mobiliario y medicinas, y el personal administrativo y sanitario (32% del coste total del proyecto). De esta manera, la enfermería de la obra Don Bosco podrá funcionar de manera permanente. Ello, además, les ayudará a reducir los costes, ya que actualmente hay que derivar frecuentemente a los pacientes a otros centros con lo que eso implica de gastos extras.

Todo ello en favor de cerca de 2.484 beneficiarios directos.

Para que Manos Unidas pueda llevar a cabo proyectos como este.

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