Manos Unidas impulsa en Perú un proyecto para fortalecer la agroecología y el liderazgo de las mujeres rurales
Manos Unidas, junto a su socio local Fomento de la Vida (FOVIDA) y con el apoyo de la Generalitat Valenciana, ha puesto en marcha en Perú un proyecto orientado a fortalecer la autonomía económica, social y política de las mujeres rurales y de sus comunidades frente a los efectos del cambio climático. La iniciativa, que comenzó en enero de 2026, tendrá una duración de 24 meses y cuenta con un presupuesto total de 559.742 euros.
Bajo el título “Justicia Climática: Mujeres y comunidades liderando la construcción de un futuro más sostenible”, el proyecto se desarrollará en las provincias de Jauja y Satipo, en la región Junín, y en Acobamba y Tayacaja, en Huancavelica. Se trata de territorios con una gran diversidad de pisos ecológicos, que abarcan zonas andinas, valles interandinos y áreas amazónicas, y que afrontan importantes retos relacionados con la crisis climática, la seguridad alimentaria y la sostenibilidad de sus medios de vida.
La intervención está dirigida a 1.548 personas, entre las que se encuentran productoras y productores rurales, jóvenes promotores agroecológicos, comuneras y comuneros nativos y campesinos, integrantes de comités de mujeres y cambio climático, así como funcionariado de gobiernos subnacionales. A través de diferentes líneas de actuación, el proyecto busca reforzar capacidades técnicas, organizativas y de incidencia que permitan avanzar hacia modelos de desarrollo más justos y sostenibles.
Uno de los ejes principales será el fortalecimiento de las capacidades productivas de las familias participantes. Para ello, se promoverán prácticas agroecológicas como la elaboración de bioles y compost, la implantación de sistemas agroforestales y la mejora de los sistemas de riego. Estas acciones permitirán favorecer la transición desde la agricultura convencional hacia una producción más sostenible, mejorar el aprovechamiento de los recursos naturales y aumentar los ingresos de las familias agricultoras.
“Para mí, sembrar árboles es sembrar vida. Las especies nativas ayudan a recuperar el campo, proteger el suelo y reducir los efectos del cambio climático. Queremos dejar un territorio más sano, con más bosques, agua y biodiversidad para las futuras generaciones. El agua es lo más importante. Sin agua no hay vida para nuestras familias, nuestros animales ni nuestros cultivos. Por eso creemos que la unión hace la fuerza. Cuando toda la comunidad trabaja en equipo, las ideas dejan de ser promesas y se convierten en realidades que benefician a todos”, explica Nora Valenzuela, presidenta del comité ambiental de la comunidad campesina de San José de Apata.
El proyecto también apoyará la consolidación de las organizaciones económicas mixtas y comunitarias, con el fin de mejorar su acceso a nuevos nichos de mercado y aumentar el valor añadido de sus productos. De esta manera, se pretende reforzar la economía local y generar oportunidades más estables para las familias rurales, en especial para las mujeres, que desempeñan un papel clave en la producción y en la gestión de los recursos.
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Otro componente fundamental será el fortalecimiento de la gestión territorial y la conservación de bienes comunes. Las comunidades campesinas y nativas participantes trabajarán en la elaboración de planes operativos, el monitoreo de recursos hídricos, flora y fauna, y la puesta en marcha de acciones de mitigación y adaptación frente al cambio climático, como la siembra y cosecha de agua, la reforestación y la protección de ojos de agua.
La participación y el liderazgo de las mujeres ocuparán un lugar central en toda la intervención. El proyecto fortalecerá los comités de mujeres y cambio climático, así como los gremios agrarios, para impulsar procesos de incidencia política que culminen en la formulación de una propuesta de política pública favorable a la agroecología. Además, se trabajará para que las mujeres tengan una presencia más activa en los espacios de decisión comunal y en la defensa de sus derechos.
En paralelo, la iniciativa también contempla el refuerzo de las capacidades de funcionarios y funcionarias de gobiernos subnacionales en materia de gestión climática, con el objetivo de contribuir a la elaboración de planes locales de cambio climático. Esta dimensión institucional permitirá ampliar el alcance del proyecto y favorecer la sostenibilidad de los avances logrados en el territorio.
Asimismo, el proyecto incorpora una campaña de sensibilización y participación social. El Programa de Talento Joven tiene como objetivo canalizar el talento universitario para promover la Educación para la Ciudadanía Global, formando a estudiantes en valores de solidaridad, sostenibilidad y cooperación, y conectándolos con desafíos reales vinculados a la cooperación internacional. A través de un enfoque global-local y metodologías participativas, las actividades acercarán al alumnado a la realidad de las mujeres rurales de Junín y Huancavelica (Perú), favoreciendo la reflexión sobre los vínculos entre los retos globales y las problemáticas del entorno más cercano en materia de alimentación sostenible, igualdad y desarrollo rural.
Para su desarrollo, Manos Unidas contará con la colaboración de U4IMPACT, plataforma especializada en conectar universidades, estudiantes y organizaciones mediante proyectos basados en retos reales con impacto social.
El programa se articula en tres líneas de actuación. En primer lugar, se desarrollarán tres Retos de Innovación, en los que estudiantes universitarios elaborarán soluciones innovadoras a través de sus Trabajos Fin de Grado o Máster. Participarán seis estudiantes: cuatro trabajarán sobre desafíos relacionados con la cooperación internacional en Perú y dos abordarán propuestas de impacto local en la Comunidad Valenciana, centradas en agroecología, resiliencia alimentaria e innovación para una alimentación sostenible.
En segundo lugar, se impulsará una campaña de sensibilización en universidades públicas y privadas de la Comunidad Valenciana, que incluirá tres charlas presenciales, difusión de materiales digitales y la publicación de los retos en la plataforma U4IMPACT para ampliar su alcance y fomentar la participación estudiantil.
Finalmente, se organizará un hackathon presencial dirigida a 30 estudiantes universitarios de distintas disciplinas. Mediante una metodología de Learning by Doing, los equipos trabajarán en la resolución de retos reales vinculados a los ODS, fortaleciendo competencias como el trabajo en equipo, el liderazgo, la creatividad, la comunicación y el pensamiento crítico.
Con esta iniciativa, Manos Unidas reafirma su compromiso con la justicia climática, la defensa de los derechos de las mujeres y la promoción de modelos de desarrollo sostenibles, inclusivos y respetuosos con el entorno y las comunidades que lo habitan.