Manos unidas insta a la Unión Europea a priorizar el derecho a la alimentación
El derecho a la alimentación es el derecho de toda persona, individualmente o junto con otras, a tener en todo momento acceso físico y económico a una alimentación suficiente, adecuada y culturalmente aceptable, producida y consumida de manera sostenible, preservando dicho acceso para las generaciones futuras.
Manos Unidas se ha adherido a una declaración conjunta de más de 70 organizaciones de la sociedad civil que pide a la Unión Europea hacer efectivo el derecho a la alimentación a través de sus políticas. El documento recoge las conclusiones del Foro sobre Justicia Alimentaria, celebrado el pasado mes de junio en Bruselas.
El texto reclama una transformación de los sistemas alimentarios basada en los derechos humanos, la soberanía alimentaria, la justicia social, de género y ambiental, tanto dentro de Europa como en su acción exterior.
La declaración recuerda que alimentarse adecuadamente no significa únicamente no pasar hambre. Como afirma Marco Gordillo, coordinador de Incidencia y Alianzas de Manos Unidas:
El derecho a la alimentación implica que todas las personas puedan acceder, en todo momento, a alimentos suficientes, saludables, adecuados culturalmente y producidos de forma sostenible, preservando además este acceso para las generaciones futuras. La alimentación no es un privilegio. No es una mercancía más. Es un derecho humano.
Marco Gordillo, coordinador de Incidencia y Alianzas de Manos Unidas.
Sin embargo, este derecho continúa sin estar garantizado. El documento alerta de que, dentro de la propia Unión Europea, cerca de una de cada cinco personas en riesgo de pobreza no puede permitirse una dieta saludable. A escala global, el hambre y la malnutrición siguen afectando de forma desproporcionada a la infancia, las mujeres y las comunidades más marginadas.
La alimentación, un derecho universal
La declaración denuncia que los sistemas alimentarios han ido quedando subordinados a la liberalización comercial, la concentración empresarial y los intereses financieros.
Esta dinámica, señala el texto, contribuye a la degradación ambiental, la pérdida de biodiversidad, la explotación laboral, el encarecimiento de los alimentos y el aumento de las desigualdades.
Por ello, las organizaciones firmantes, entre ellas Manos Unidas, reclaman que la Unión Europea asuma un liderazgo coherente y basado en derechos. Esto supone que las políticas agrícolas, comerciales, de cooperación al desarrollo, climáticas, sociales y económicas no se contradigan entre sí y contribuyan efectivamente a garantizar el derecho a la alimentación.
La declaración plantea ocho grandes prioridades:
- El derecho a la alimentación como un derecho humano.
- La gobernanza democrática y la participación ciudadana como elementos fundamentales para garantizarlo.
- La necesidad de recursos y financiación para garantizar este derecho.
- El apoyo a los pequeños productores como elemento esencial del Derecho a la Alimentación.
- La regulación de entornos alimentarios y de la salud del consumidor.
- La protección social y el acceso a alimentos nutritivos.
- La necesidad de priorizar el derecho a la alimentación, y no solo la competitividad económica.
- Combatir el hambre en los conflictos y combatir sus causas estructurales.
Sistemas alimentarios al servicio de las personas
En las últimas décadas, la alimentación ha quedado cada vez más subordinada a la lógica del mercado, la liberalización comercial, la concentración empresarial y los intereses financieros. La declaración alerta de que esta orientación contribuye a la degradación ambiental, la pérdida de biodiversidad, la explotación laboral, el aumento de los precios de los alimentos y la ampliación de las desigualdades.
En este contexto, la declaración pide a la Unión Europea priorizar el derecho a la alimentación por encima de una visión limitada de la competitividad. Las relaciones comerciales y económicas deben basarse en la solidaridad, la complementariedad entre territorios, la soberanía alimentaria y el respeto de los derechos humanos.