El Cabildo de Gran Canaria ayuda a Manos Unidas a llevar agua potable a la región más pobre de Togo.

El proyecto de acceso al agua potable, el saneamiento y la seguridad alimentaria desarrollado este 2026 en la región de Las Sabanas ha sido posible gracias a la intervención del Cabildo de Gran Canaria.
Togo
África Occidental
Mujeres de 2 comunidades de Les Savanes en Togo.

El proyecto forma parte de un programa bianual que tiene por objetivo la mejora sostenible del acceso al agua potable, las condiciones de saneamiento e higiene, la regeneración de los suelos y el aumento de los ingresos de las mujeres en 14 comunidades rurales de la región de Les Savanes, en el extremo norte de Togo, dando continuidad al trabajo desarrollado en otras comunidades de la región. En esta fase se apoyó a dos comunidades rurales. Desde Manos Unidas, agradecemos su aportación al Cabildo de Gran Canaria, a través del Servicio de Solidaridad Internacional de la Consejería de Cooperación Institucional y Solidaridad Internacional.  

En esta región, la estación seca dura de octubre a mayo.  Hay tormentas de polvo entre diciembre y enero.  Por el contrario, las lluvias torrenciales que caen de mayo a septiembre arrastran el suelo cultivable.  Desde hace unos años, el cambio climático se ha intensificado y se observa irregularidad en las precipitaciones y temperaturas más altas, de manera que el agua de los ríos se seca rápidamente y la población se abastece de agua únicamente gracias a los pozos. Hay carreteras asfaltadas a las distintas prefecturas de la región, pero las pistas de un pueblo a otro no suelen mantenerse.

La población (de 1.143.520 habitantes) de esta región es la más pobre del país.  Son grupos vulnerables mujeres y jóvenes, pues no tienen acceso a tierras y préstamos.   En general, en Togo, las familias encabezadas por mujeres son más pobres que las encabezadas por hombres, con un nivel de pobreza del 74,1% frente al 69,1%. Esto se debe a la discriminación que siguen sufriendo las mujeres, especialmente en las zonas rurales donde no tienen derecho a heredar las tierras familiares.

Este proyecto se ha dirigido a dos comunidades rurales en las que se practica una agricultura de subsistencia, cuyas poblaciones son en su mayoría analfabetas.  Carecen de puntos de agua en sus comunidades, así como de sistemas de saneamiento, y se han priorizado comunidades que se encuentran muy alejadas de los centros de salud.  Las acciones más destacadas son:

  • Perforación de pozos contando con empresas locales.
  • Creación de 2 Comités de Agua y Saneamiento (CAS) formados por  5 miembros (al menos 2 mujeres) elegidos en la comunidad; las mujeres asumen las funciones de tesorera e higienista (encargada de promover la higiene alrededor de los puntos de agua y en los hogares de los beneficiarios de las letrinas, así como en la comunidad en su conjunto). 
  • Formación y equipamiento para artesanos y mantenedores de los pozos, elegidos entre los miembros de las comunidades. 
  • Construcción de 20 letrinas familiares. 
  • Formación para 2 albañiles de las letrinas, elegidos entre los miembros de las comunidades.
  • Formación en higiene y saneamiento para la población de las 2 comunidades para el uso y las buenas prácticas de las letrinas. 
  • Aplicación de medidas de conservación del agua y el suelo en 2 hectáreas.
  • Formación de 6 personas en agricultura sobre técnicas de regeneración natural asistida.
  • Formación de 40 mujeres en ganadería porcina para evitar la peste.  
  • Construcción de una pocilga tradicional mejorada.
  • Apoyo a 7 mujeres en actividades tradicionales de transformación de productos locales (descascarilladoras de manises, molinos de verduras y de soja y sorgo para elaboración de cerveza). 

Con este proyecto se contribuye principalmente al ODS 6 (Agua limpia y saneamiento), garantizando el acceso sostenible al agua potable mediante la construcción de pozos y la creación de Comités de Agua y Saneamiento, así como mejorando las condiciones de higiene a través de la construcción de letrinas y acciones de sensibilización comunitaria. Asimismo, incide en el ODS 2 (Hambre cero) y el ODS 1 (Fin de la pobreza) mediante la restauración de suelos degradados, la aplicación de técnicas agroforestales y el fortalecimiento de la resiliencia climática, aumentando la productividad agrícola y la seguridad alimentaria de las familias rurales. El proyecto integra de forma transversal el ODS 5 (Igualdad de género), promoviendo el empoderamiento económico y social de las mujeres a través de su participación en estructuras comunitarias y el apoyo a actividades generadoras de ingresos. Finalmente, contribuye al ODS 15 (Vida de ecosistemas terrestres) mediante acciones de reforestación, conservación del suelo y promoción de prácticas agroecológicas sostenibles.

Temas

Emprendimiento y capacitación

Hambre

Pueblos indígenas

Sensibilización y transformación social

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