El informe SOFI 2026 cifra en 645 millones las personas que pasan hambre en el mundo, un dato que supone el tercer descenso anual consecutivo, pero que Manos Unidas considera todavía insuficiente y muy desigual entre regiones. Cecilia Pilar, presidenta de la organización, advierte de que, si no se consolidan los avances, más de 500 millones de personas podrían seguir padeciendo hambre en 2030. Aunque Asia, América Latina y el Caribe han registrado mejoras, África continúa siendo el continente más afectado, con unos 309 millones de personas en situación de hambre. A ello se suman los conflictos, las sequías, las inundaciones y la reducción de la ayuda oficial al desarrollo. El informe también alerta de que 2.100 millones de personas sufren inseguridad alimentaria y 2.690 millones no pueden permitirse una dieta saludable, con especial impacto en la infancia y las mujeres. Manos Unidas destaca la necesidad de reforzar los sistemas agroalimentarios mediante proyectos basados en la agroecología, la gestión eficiente del agua, la protección de semillas locales, la adaptación al cambio climático y el apoyo a pequeños agricultores. En 2025, la organización destinó casi 12 millones de euros a 120 proyectos orientados a garantizar una alimentación suficiente, saludable y sostenible.