Cerca de un centenar de personas se unen en Valdepeñas para derribar simbólicamente los muros de la pobreza y la desigualdad.

Manifiesto Caritas Manos Unidas

Alrededor de un centenar de personas participaron, el pasado viernes 30 de octubre, en la Plaza de España de Valdepeñas, en el acto público organizado conjuntamente por Cáritas Interparroquial y Manos Unidas para sensibilizar sobre la pobreza, la exclusión social y las desigualdades que afectan a millones de personas en todo el mundo.

El acto comenzó con una reflexión sobre las distintas formas de pobreza y exclusión presentes tanto en nuestro entorno como en los países más empobrecidos, seguida de una presentación del mensaje del Papa León XIV para la próxima Jornada Mundial de los Pobres. 

Después se leyó el manifiesto contra la pobreza y la desigualdad por jóvenes, al tiempo que se fue construyendo un muro simbólico formado por cajas que representaban distintas situaciones de exclusión: la falta de vivienda, el empleo precario, la pobreza energética, el trabajo infantil, las dificultades de acceso a la educación y a la sanidad, la discriminación, la desigualdad de oportunidades, la exclusión social o la falta de acceso al agua potable, entre otras realidades en las que se siguen vulnerando derechos fundamentales. 

El manifiesto recordó que la pobreza no puede reducirse únicamente a la falta de recursos económicos, sino que también se manifiesta en la soledad, la marginación y la ausencia de oportunidades. Así mismo, se hizo un llamamiento a superar la indiferencia y a asumir un compromiso personal y colectivo en favor de la justicia, la fraternidad y la defensa de la dignidad humana.

El momento culminante llegó cuando los jóvenes derribaron el muro construido durante el acto, acompañado del lema: «¡Derribemos los muros de la pobreza! ¡Derribemos los muros de la injusticia! ¡Derribemos los muros de la desigualdad!». Este gesto simbólico quiso expresar que ninguna barrera es invencible cuando las personas se unen para construir una sociedad más humana, solidaria y fraterna.

La respuesta de la ciudadanía puso de manifiesto la sensibilidad de la sociedad valdepeñera ante las situaciones de pobreza y exclusión y el deseo compartido de trabajar por un mundo más justo. Tanto Cáritas como Manos Unidas agradecen la participación de todas las personas asistentes, así como la implicación de los jóvenes que dieron voz al manifiesto y ayudaron a transmitir un mensaje de esperanza y compromiso. 

En nuestra lucha contra la pobreza no solo tiene cabida la solidaridad, sino que también es necesaria la transformación de aquellas estructuras que generan desigualdad y exclusión. El Papa León XIV en su mensaje para la Jornada Mundial de los Pobres nos recuerda que “estamos llamados a escuchar el clamor de quienes sufren y a convertirnos, personal y comunitariamente, en refugio para los pobres y excluidos”.

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