Comienzan las sesiones de formación y reflexión en Manos Unidas Madrid para el curso 2026-27
El miércoles 14 de octubre de 2026, en la sede de nuestra delegación de Manos Unidas Madrid (c/. Martin de los Heros, 21, 2ºA), tuvimos la primera sesión de formación en el curso 2026-27 que comenzamos. Hacemos muchas actividades para combatir la pobreza y el hambre, pero es bueno hacerlo con la conciencia de lo que implica nuestro propósito dentro de nuestra cultura actual. Y con este fin, comenzamos apoyándonos en la reciente encíclica del Papa León XIV “Magnifica Humanitas” (en documento adjunto) en la dice:
“Ahora nos corresponde asumir con lucidez y responsabilidad los retos de nuestro tiempo… es preciso iniciar un discernimiento compartido… en especial hoy frente a los retos de la tecnología y la inteligencia artificial (IA). ¿Hacia dónde vamos? ¿Hacia qué meta deseamos orientarnos? ¿Qué dirección elegir como comunidad humana y como pueblos?”.
La reflexión se centró en la introducción (páginas 4 a 11). Partíamos de una pregunta: ¿Qué novedad aporta este escrito que deba ser tenida en cuenta en nuestro trabajo y nuestras relaciones? El centro de la introducción enfocó nuestra atención sobre el hecho de que, como dice el Papa al comparar la construcción de la torre de Babel con la de la reconstrucción de los muros de Jerusalén tras el destierro, todos aportamos y todas las aportaciones son necesarias. No se trata de imponernos, sino de afrontar nuestro trabajo con la conciencia de la importancia de reconocer el valor del otro, sea más o menos inteligente o capaz. Por eso, el primer paso es escuchar y acoger. Sin esta actitud básica, sin aterrizar en la realidad de las personas, nuestro trabajo y nuestras relaciones no serán productivas.
La reflexión se centró también en la IA como elemento cultural distintivo de nuestro tiempo. Parece claro que en sí misma no es una herramienta mala, pero su uso sin control puede ser dañino, como se vio en algunos ejemplos. El problema es que la posibilidad de prevenir este uso negativo, escapa en buena medida a nuestro control. Nos queda, al menos, la posibilidad de estar vigilantes por si en algún momento nos tocase actuar.