Atención psicosocial y apoyo a la autonomía de los migrantes
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Este proyecto, ubicado en los campamentos de migrantes asentados en los montes aledaños de la ciudad de Nador -ciudad del noreste de Marruecos fronteriza con Melilla-, tiene como fin garantizar un mínimo de dignidad a los emigrantes subsaharianos que esperan pasar la frontera o cruzar el mar de Alborán para llegar a Europa. El entorno de Nador es un punto estratégico para la población migrante. En el 2º trimestre de 2018, se contabilizaron 55 campamentos con una población total de entre 2.500 y 3.000 personas.
Existe un flujo continuo de personas con incorporaciones y abandonos en busca del paso a España. En su mayoría son jóvenes de entre 20-30 años, procedentes de países del África subsahariana como Guinea Conakry, Costa de Marfil, Mali y Camerún. Suele haber una minoría de mujeres (en torno al 11-12%) y de niños y menores no acompañados, siendo estos grupos los más vulnerables dada su debilidad y desprotección, lo que los hace blanco de la explotación por parte de redes de trata de personas.
En los campamentos, viven en condiciones muy precarias (rigores climáticos, tiendas a la intemperie, falta de agua potable, ausencia de infraestructuras higiénicas y sanitarias, escasa alimentación) y su invisibilidad legal les deja desprotegidos desde el punto de vista del ejercicio de su derecho de acceder a los servicios de salud, educación, incluso a la identidad si son bebés nacidos en tránsito, ya que las autoridades los ignoran. Sufren también la violencia de las fuerzas de orden público que les impiden deambular por las poblaciones y los hostigan a veces en sus refugios. A su difícil situación en el país de tránsito, se aúnan las situaciones de violencia y abusos a los que se han expuesto en su ruta migratoria desde sus países de origen, en especial niños y mujeres, que derivan en trastornos físicos y psíquicos. Por otro lado, al carecer de posibilidades de acceso a trabajos legales remunerados en Marruecos, muchos encuentran en la delincuencia, tráfico ilegal, mendicidad o prostitución su medio de vida.
Con la voluntad de mejorar esta situación:
El socio local -la Delegación Diocesana de Migraciones de Nador, DDM- solicita apoyo a Manos Unidas para:
- Proporcionar atención psicosocial individual y colectiva a migrantes, en especial a mujeres
- Comprar y distribuir material de aseo e higiene personal y de cuidado materno-infantil
- Derivar los casos más vulnerables hacia organismos internacionales de protección
- Formación profesional de 60 migrantes, con seguimiento y coordinación.
El 11% restante lo sostendrá la DDM de Nador apoyada por la Diócesis de Tánger.
La viabilidad del proyecto se garantiza a tres niveles:
- Técnico, por el equipo de voluntarios y contratados de la DDM de Nador
- Económico, por los aportes de Manos Unidas y del socio local
- Y socio cultural, por las buenas relaciones de la DDM de Nador con las autoridades municipales electas, hospital de Nador y por la aceptación y confianza de la población migrante en la DDM.
La puesta en marcha de esta intervención contribuirá a mejorar las condiciones de vida de las personas migrantes en situación muy precaria, y a dotarles de información, medios y formación para reclamar sus derechos y facilitarles su inserción en los países de tránsito y acogida. Beneficiarios directos e indirectos: 2.500, de los que 275 son mujeres y 2.225 hombres. Duración 12 meses.