Mejora de los cuidados intensivos maternales y neonatales en 6 instituciones de salud

Mejora de los cuidados intensivos maternales y neonatales en 6 instituciones de salud

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2024

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Una maternidad en riesgo en las zonas rurales de Etiopía

En Etiopía, convertirse en madre sigue siendo, demasiadas veces, una situación de riesgo. En muchas zonas rurales del país, dar a luz no ocurre en hospitales modernos ni con todos los recursos necesarios, sino en centros de salud pequeños, con falta de personal especializado, escasez de medicamentos y equipos muy limitados. Para muchos recién nacidos, especialmente los prematuros o los que presentan complicaciones al nacer, las primeras horas de vida son decisivas. Y no siempre cuentan con la atención médica que necesitan para sobrevivir.

El proyecto se desarrolla en la región de Oromía, al sur y sureste de Adís Abeba, en zonas donde la mayoría de la población vive de la agricultura y la ganadería a pequeña escala. Son comunidades rurales donde las familias dependen de cosechas cada vez más difíciles debido a las sequías, la degradación de la tierra y el impacto del cambio climático. Muchas veces los ingresos no alcanzan para cubrir las necesidades más básicas y la malnutrición se convierte en una realidad cotidiana, especialmente para las mujeres embarazadas y los niños pequeños.

Etiopía continúa teniendo uno de los índices de mortalidad materna e infantil más altos del mundo. Aunque en los últimos años ha habido avances, miles de mujeres siguen muriendo cada año por complicaciones relacionadas con el embarazo y el parto. También muchos bebés fallecen durante sus primeros días de vida por infecciones, asfixia, prematuridad o falta de atención adecuada. En muchas ocasiones, no es que las enfermedades no tengan tratamiento, sino que los centros sanitarios no cuentan con los medios suficientes para actuar a tiempo.

En estas zonas, además, las distancias son largas y los recursos escasos. Muchas familias viven alejadas de los hospitales y acuden tarde a los servicios médicos. Algunas madres llegan al parto después de haber pasado todo el embarazo sin revisiones médicas adecuadas. Otras dan a luz en centros donde faltan equipos básicos o profesionales especializados.

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Mejora de los cuidados intensivos maternales y neonatales en 6 instituciones de salud

Un esfuerzo conjunto para salvar vidas maternas y neonatales

Ante esta situación, el Vicariato Católico de Meki lleva años trabajando para mejorar la atención sanitaria en la región. Desde 1995 impulsa programas de salud dirigidos especialmente a mujeres y niños, tratando de acercar una atención más digna y humana a las comunidades rurales. En este trabajo participan también distintas congregaciones católicas que gestionan hospitales, clínicas y centros de salud en lugares donde muchas veces el acceso a la sanidad pública es muy limitado.

Con el apoyo de Manos Unidas, se pone en marcha este proyecto para mejorar los cuidados intensivos maternos y neonatales en seis instituciones sanitarias: el Hospital de Gambo, los centros de salud de Shashemane y Asela, y las clínicas de Woragu, Alemtena y Wonji.

Uno de los aspectos más importantes del proyecto es la formación del personal sanitario. Porque muchas veces, aunque haya voluntad y compromiso, faltan conocimientos específicos para atender emergencias neonatales o partos complicados. Por eso, médicos, enfermeras, matronas y otros profesionales reciben formación especializada en cuidados intensivos neonatales y salud maternoinfantil. En total, decenas de trabajadores sanitarios participan en cursos y sesiones prácticas para mejorar la atención a madres y recién nacidos.

Además de la formación, el proyecto fortalece las unidades de atención neonatal dotándolas de equipos médicos y medicamentos esenciales. En algunos centros faltaban incluso camas adecuadas para neonatos o material básico para atender a bebés prematuros. Gracias al proyecto se entregan incubadoras, concentradores de oxígeno, camas de parto, básculas, equipos de reanimación neonatal y otros materiales imprescindibles para salvar vidas.

También se habilitan espacios específicos para la reanimación neonatal en las salas de parto, algo que puede parecer sencillo, pero que marca una gran diferencia cuando un bebé nace con dificultades respiratorias y necesita atención inmediata.

El contexto en el que se desarrolla este trabajo no es fácil. Etiopía atraviesa además una situación compleja marcada por conflictos internos, desplazamientos de población, crisis económicas y fenómenos climáticos extremos. Las sequías prolongadas y las inundaciones afectan especialmente a las comunidades más pobres. A esto se suma la inflación y el aumento del precio de los medicamentos y equipos médicos, que dificulta todavía más el funcionamiento de los centros sanitarios.

Aun así, los resultados del proyecto empiezan a notarse. Los centros de salud cuentan ahora con mejores recursos para atender partos y emergencias neonatales. El personal sanitario trabaja con más herramientas y más seguridad. Y, sobre todo, muchas madres pueden recibir una atención más adecuada durante el embarazo, el parto y los primeros días de vida de sus hijos.

También cambia la confianza de las familias en los centros sanitarios. Cuando una madre sabe que puede encontrar atención profesional y cuidados adecuados, es más probable que acuda al hospital o al centro de salud a tiempo. Eso ayuda a prevenir complicaciones graves y mejora la supervivencia tanto de las madres como de los recién nacidos.

El proyecto no termina solo con la entrega de materiales o la realización de cursos. La idea es seguir fortaleciendo poco a poco el sistema de salud de la zona, consolidando una atención más humana y de mayor calidad para las comunidades rurales.

Desde el Vicariato de Meki explican que uno de los grandes retos sigue siendo la falta de profesionales especializados y la dificultad para mantener recursos médicos suficientes en zonas alejadas. Pero también destacan la implicación del personal sanitario y el esfuerzo diario que realizan para atender a las familias en condiciones muchas veces muy difíciles.