Del hermano George Sabe, director de los Maristas Azules.
El pasado jueves, 8 de enero, Manos Unidas recibió una carta desde la ciudad siria de Alepo del hermano Georges Sabe, director de los Maristas Azules y socio local de la organización en Siria. Un mensaje lleno de tristeza y colofón a semanas de incertidumbre y preocupación, pues, de nuevo y tras años de guerra, la violencia ha llenado de miedo las calles de dos de los barrios de la ciudad en los que, además, imperan la pobreza y la desigualdad.
El aumento de los enfrentamientos entre el ejército sirio y las milicias kurdas ha provocado una escalada de violencia, con víctimas y desplazamientos masivos de civiles. Aunque desde el lunes la violencia se ha detenido tras la retirada kurda, aún no es seguro que las personas desplazadas regresen a sus hogares. En este contexto, el hermano George transmite un mensaje de esperanza y pide a Dios por la paz.
«Esta carta la escribo desde el infierno de la guerra que azota Alepo desde hace 4 días. En nuestra ciudad, hay dos barrios bajo el control de las fuerzas kurdas: Acharafieh y Cheikh Maksoud. En estos dos barrios viven cientos de miles de personas de todas las etnias y religiones. Los cristianos de Alepo llaman al barrio de Cheikh Maksoud “Jabal El Sayhed” (la Colina de Nuestra Señora). Aquí vive una comunidad cristiana muy pobre…». Inicio de la carta del hermano Sabe.
