Las lluvias han llegado a las huertas del Programa Karonghen

Manos Unidas acompaña a las comunidades de Casamance en la producción agrícola y la reforestación.
Senegal
África
Las lluvias han llegado a las huertas del Programa Karonghen

Las lluvias en Casamance llegaron, aunque no en la cantidad que se esperaba y con un retraso considerable para lo que están acostumbrados los habitantes del "granero de Senegal", como se conoce a esta región. No obstante, las comunidades ya se encuentran aprovechando este período para poner en marcha sus cultivos hibernales y preparar el terreno para la siguiente campaña hortícola.

Las comunidades acompañadas por el Programa Karonghen, en el marco del Convenio financiado por la AECID y ejecutado por Manos Unidas y el Centro de Promoción Agrícola y Social (CPAS), han realizado diversas actividades aprovechando el agua que llega a los huertos. Es el tiempo para los cultivos hibernales como el cacahuete, frijol (niébé), batata, mandioca, okra y bissap que, actualmente, ocupan espacios considerables en los huertos comunitarios. Esto se debe a su ágil y rápido crecimiento, que les permite producir sin que se requiera un cuidado tan exhaustivo.

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Las lluvias han llegado a las huertas del Programa Karonghen
Un miembro del CPAS recorre los cultivos de mandioca junto a la representante de la asociación de mujeres de la comunidad. Fotografía: Macouda, Kataba.

Asimismo, la importancia de mantener estos cultivos durante la temporada de lluvias es “ocupar los bloques y evitar tener que limpiarlos nuevamente después de la temporada de lluvias y ser fuente de ingresos para las mujeres, contribuyendo así a la economía familiar y del GPF (grupos de promoción femeninos)”, según explica Lamine Cissé, coordinador local del Programa Karonghen. Agrega que, “desde el punto de vista ecológico, cultivos como el cacahuete y el niébé contribuyen a fertilizar el suelo mediante la fijación de nitrógeno”.

La diversificación de cultivos permite aprovechar mejor los espacios

Otra de las prácticas que se evidencia durante este período es la diversificación de cultivos en un mismo espacio de la parcela, que permite aprovechar mejor los espacios, teniendo en cuenta las diferencias en las etapas de producción de cada producto, mejorar el uso del suelo desde el aporte de nutrientes de cada planta y reducir los riesgos agronómicos como plagas y demás, que son más habituales en monocultivos.

Uno de los secretos de los productores para sembrar diferentes vegetales juntos es aprovechar la forma en que crece cada planta para que no se estorben. En este caso, mientras el maíz crece hacia arriba y da sus mazorcas en el tallo y bajo el sol, el cacahuete corre al ras del suelo y sus frutos maduran enterrados bajo la tierra.

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Cultivos de bissap, planta infaltable en la cocina senegalesa, se pueden ver por toda la región. Fotografía: Koulobory, Kataba.

A pesar de la lluvia y el difícil acceso a algunas de las comunidades acompañadas debido al estado de las rutas, el equipo del Programa Karonghen sigue activo en el acompañamiento a la producción y gestión de los huertos y a los procesos de empoderamiento de los GPF, aunque eso les implique tener que estar preparados para el sol más inclemente o la lluvia más torrencial.

Durante este período también se desarrolla otra actividad muy importante para la región a nivel ambiental: las campañas de reforestación, en las que líderes de las comunidades, las asociaciones de jóvenes y los grupos de mujeres participan conjuntamente, con el ánimo de proteger las zonas verdes de sus comunidades, que se encuentran cada vez más amenazadas.

Cada vez son más los desafíos para la protección de las reservas forestales de la región, debido a “los largos periodos secos, las talas y quemas ilegales, la erosión y pérdida del suelo fértil, la salinización del suelo, la libre circulación del ganado y el irrespeto a los períodos establecidos para la recuperación de los ciclos de reforestación, entre otros; lo que hace más compleja la labor de las comunidades”, explica Lamine Thiané, representante de ASAPID (Asociación de Apoyo a Iniciativas de Paz y de Desarrollo) para el Programa Karonghen.

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Las lluvias han llegado a las huertas del Programa Karonghen.
Participación de toda la comunidad en la campaña de reforestación en Kankandy, Oulampane.

Aunque no siempre es fácil la organización entre las comunidades y autoridades encargadas, desde el Programa Karonghen se han apoyado estas campañas, dirigidas por la alcaldía y las asociaciones de jóvenes (conocidas como ASC por sus siglas en francés). Una de las estrategias implementadas durante este año fue que la producción de plantas no solo se diera en los viveros con los que se ha trabajado en los años anteriores, sino que algunas de las huertas femeninas acompañadas por el programa pudieran instalar viveros en las mismas, aumentando el número de plantas disponibles y facilitando su transporte, así como un acompañamiento más intenso por parte de los animadores del CPAS.

Todo lo anterior demuestra que, si bien durante el período de lluvias los tiempos cambian de ritmo, el programa no se detiene y sigue avanzando con las actividades que permitan seguir alcanzando los objetivos de desarrollo y bienestar de las comunidades acompañadas por el Convenio.

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