Nuestro Consiliario

 

     

 

 

 

                               EL EFECTO SER HUMANO

 

          La palabra «casa» tiene un sin número de connotaciones que nos hacen pensar en calor, hogar, acogida, refugio, descanso, desarrollo. En la biblia, la casa es un lugar fundamental para todo israelita, pues es sinónimo de familia, de culto e interioridad. El ejemplo más maravilloso y claro es Belén, que significa «casa del pan», un lugar donde acontece el amor y la grandeza de un Dios que quiere tener una casa, un portal, un sitio para acontecer. José y María unieron sus manos para que esa casa se pudiera transformar en un lugar propicio para el amor de Dios.

          Nuestro mundo es una gran casa en la cual vivimos todos. Podríamos decir que es nuestro hogar; y como tal, merece ser cuidado, amado y respetado. Manos Unidas quiere ser la prolongación de la unión de las manos de los padres de Jesús. En un mundo que parece un establo sucio, descuidado y no valorado, existe la esperanza de poder adecentar un espacio para que Dios se manifieste en los pobres, en los últimos, en los que sufren las consecuencias de la injusticia social, económica y también climática.

          El lema de la campaña de este año es «El efecto ser humano: la única especie capaz de cambiar el planeta». Es un lema profético que tiene doble significado. Por un lado, denuncia la voracidad de un hombre hambriento de recursos naturales para acrecentar su capital. Por otro, destaca la esperanza de la contraparte que quiere unir sus manos para cambiar esta casa sucia en una morada digna, donde los pobres pueden tener lo necesario y donde Dios puede acontecer en su historia.

          Como consiliario de este brazo caritativo de la Iglesia, quiero invitarte a participar activamente, uniendo las manos a las nuestras con tu oración, tu tiempo, voluntariado generoso, o aportación económica, con el fin de ayudar a cambiar las formas de trato desproporcionado a la casa común, en la consecución de proyectos concretos en las zonas que más lo necesitan. Ciertamente nos respalda una historia llena de sonrisas y gratitud, que a lo largo y ancho del planeta las comunidades beneficiadas nos han dejado.

          Anímate a conocer los proyectos que queremos llevar a cabo. Comparte nuestro material desde tu móvil, reza por nosotros, o simplemente entra a nuestra web para colaborar económicamente. Necesitamos también de tus manos, las manos de un José y una María decididos a amar y cuidar esta casa común del siglo presente.

                      

 Freddy Alberto Pérez

Consiliario de Manos Unidas en la Diócesis de Zaragoza

 

 

Galería de vídeos: 
Vídeo de Campaña.- El efecto ser humano
Vídeo de Campaña.- El efecto ser humano

Suscríbete a la newsletter

Informarse es el primer paso para actuar.

Suscríbete