
DECLARA LA GUERRA AL HAMBRE
“La paz os dejo, mi paz os doy; no os la doy yo como la da el mundo. Que no se turbe vuestro corazón ni se acobarde” (Jn 14, 27).
Al hilo de las palabras del mismo Cristo como dispensador de la paz, la Iglesia sigue encarnando el rostro visible de esa paz que “no es como la da el mundo”. Por eso, en medio de tantas tensiones globales donde las guerras empobrecen los pueblos, Manos Unidas continúa siendo una voz profética en la construcción -contra corriente- de una paz dignificante. Sí, una paz restaurativa, una paz contrapuesta al odio, una paz de la mano del mismo Cristo que con autoridad y generosidad, sació a los pobres de espíritu haciéndole la guerra al hambre existencial de las gentes de la Galilea del primer siglo.
Creemos vivamente que la guerra contra el hambre debe estar condimentada por la fe, la esperanza y la caridad activa, dialogante, testimonial y desarmada. Estoy convencido que todo esto lo saca adelante el Señor, que con su fuerza, ímpetu e iniciativa contagiante, de nuevo nos dice: “dadles vosotros de comer” (Lc 9, 13). Por eso este año queremos animarte a que seas parte activa en la construcción de la paz de Cristo de varias maneras: primero, con tu oración por los proyectos, voluntarios y oferentes. Segundo, con la divulgación activa de esta loable campaña y, tercero, con tu aportación económica. Gracias por ponerte la camiseta de la única guerra que aspiramos a ganar cuanto antes: “La guerra contra el hambre”. Que María, reina de la paz y San José, el padre pacificador, nos acompañen en esta campaña 2026.
Vuestro amigo y consiliario,
Freddy Alberto Pérez
Consiliario de Manos Unidas en la Diócesis de Zaragoza