Nuestro Consiliario

NUESTRO COMPROMISO SOLIDARIO DENTRO DEL BIEN COMUN

Con dolor y preocupación, estamos experimentando una creciente vulnerabilidad en la que vive buena parte de la humanidad, y que está poniendo en peligro la vida de todos los seres humanos junto con la del planeta, entrelazadas en una relación umbilical. Y aun siendo dura, la actual pandemia del coronavirus sólo nos ha recordado la tremenda fragilidad que acompaña la maltrecha vida de millones de seres humanos, provocada por otras crisis anteriores no resueltas: hambrunas, epidemias en torno al ébola, dengue o malaria, cambio climático, flujos migratorios, conflictos asociados muchas veces al control de recursos naturales, etc.

Existe cada vez mayor consenso en que el drama de buena parte de la humanidad empobrecida es el resultado de una crisis de valores. Más allá de la justicia, significa hacer propias las necesidades ajenas. Una forma de ser solidario que debe impregnar la vida entera.

El diagnóstico que hace el Papa Francisco al invitarnos a abandonar nuestra conciencia anestesiada ante los dramas humanos, y apostar por una opción preferencial hacia las personas más vulnerables.

“Yo he venido para que tengan vida, y la tengan en abundancia” Jn. 10,10. Reconozcamos que: “No basta hablar de las nociones de Solidaridad y Bien Común. Hay que creer en ellas. Y no es suficiente creer en ellas. Hay que trabajar para conseguirlas”.

                     

                                  Jesús Arduña

Consiliario de Manos Unidas en la Diócesis de Zaragoza

 

 

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