EUCARISTÍA POR UN TRABAJO DECENTE
La eucaristía estuvo presidida por el obispo complutense D. Antonio Prieto Lucena.
La Iglesia católica reclama el derecho a un trabajo y con condiciones laborales dignas, poniendo especial foco en las personas trabajadores migrantes. Este año se centró en el derecho a un techo digno, que para muchos jóvenes y familias vulnerables resulta casi imposible de conseguir incluso con el salario de un trabajo tan bajo que resulta insuficiente para comprar o alquilar una vivienda.
Monseñor Antonio Prieto resaltó en su homilía que un trabajo decente es condición necesaria para proteger el matrimonio y la familia, así como los principales problemas a que se enfrentan los trabajadores en la actualidad: salarios insuficientes para acceder a una vivienda y para mantener una familia, entornos de trabajo seguros y saludables, así como igualdad de trato sin discriminaciones de género, origen o situación administrativa.