En Nigeria, hacer frente a la violencia con educación

Oportunidades de formación y empleo para los jóvenes.  

Centro Koko, fotografía Manos Unidas

Uno de los principales activos del continente africano es su joven población. No obstante, la gran mayoría no llega a tener nunca acceso a una educación de calidad. Según el Informe de Desarrollo Humano de Naciones Unidas de 2018, el 80% de la población joven africana solo logra tener empleos precarios a lo largo de su vida, el 20% restante nunca llega a tener trabajo.   

La falta de formación y empleo hace que los jóvenes sean un blanco vulnerable para todo tipo de abusos, pero especialmente para los que ejercen los grupos islamistas de la zona, como Boko Haram.  

Para frenar estas redes de captación y abuso, los salesianos de Don Bosco y Manos Unidas han construido un nuevo centro de formación profesional. Para Fr. Maximus Okoro, coordinador de la iniciativa, “el proyecto da la oportunidad a los jóvenes de tener acceso a programas que les convierten en profesionales y les permite escapar de la pobreza”. 

El centro busca dotar a los alumnos de conocimientos suficientes para que sean independientes económicamente y no caigan en las redes de delincuencia de las mafias de la zona. 

Centro Koko, fotografía Manos Unidas

El centro, ubicado en Koko (Nigeria), cuenta con un edificio acondicionado para dar clases teóricas y prácticas. El contenido de los cursos se basa en los talleres que se impartían previamente y que se enfocan en construcción, electricidad y costura.  

El instructor del curso de construcción, George Anyanwu, afirma que los estudiantes están muy satisfechos con los cursos que ofrece el centro y que en los últimos dos meses han aumentado el número de alumnos procedentes de otras zonas. “Ahora no solo vienen de Koko, también llegan desde Kontangora e incluso Galadima” afirma.  

La población de Koko ronda los 155.000 habitantes y la mayoría pertenecen a la etnia hausa, pero conviven con otras como la fulani, lelna, bussawa, dukawa dakarkari y  kambari.

Geográficamente está situada en una zona de tránsito entre Benin y Malí, lo que facilita la llegada de posibles nuevos estudiantes. “Ahora que hemos inaugurado el centro queremos abrir otros en Nigeria y ayudar a los jóvenes a que tengan un futuro mejor”,desea.  

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