Martes, 4 de noviembre - Thies: donde lo pequeño se hace grande
Primer día en Senegal. Pepe Rodríguez Rey y la presidenta de Manos Unidas, Cecilia Pilar, amanecen en la localidad de Sanghé, en Thies. Allí, a tan solo 70 kilómetros de Dakar, en la escuela rodeada de tierras desiertas, les espera la bienvenida de la hermana Hortensia Perosanz -83 años de vitalidad y entrega a los más vulnerables- y de los cientos de niñas y niños que acuden a clase gracias a la colaboración de Manos Unidas.
Entre pupitres y sonrisas, Pepe es consciente de lo que significa una escuela en medio de la nada: esperanza, oportunidad, futuro.
Es hora de comer en Sanghé: Pepe se ha unido al cocinado de las mujeres - trabajadoras, emprendedoras, capaces de sostener a sus familias y levantar comunidades enteras- que, cada día, dan de comer a los escolares y al personal de la escuela. Entre fogones de barro y ollas de hierro descubre que en esas cocinas al aire libre también se cuece la vida.
Al caer la noche, Pepe Rodríguez Rey reflexiona, agradecido por lo vivido y sabedor de que algunas cosas que pueden parecer pequeñas son capaces de construir futuro y cambiar vidas.
En Senegal he visto cómo lo pequeño se hace grande.
Transcripción del vídeo
¡Madre mía! No sé si alguna vez me han hecho un recibimiento más bonito que el que he recibido hoy, en este colegio en Thies, aquí, en Senegal. ¡Qué suerte! Ahora es cuando me doy cuenta de la suerte que es ser embajador de Manos Unidas para saber todo lo que se está haciendo aquí en este colegio, gracias a la hermana Hortensia. Más de 50 años colaborando, haciendo este proyecto de vida. Son niños que están estudiando, que se están formando, están aprendiendo que puede ser que tengan futuro y comen todos los días, cosa que no es fácil aquí. Así que no puedo estar más orgulloso de todo lo que he visto, pero sobre todo de vosotros, de todos los que colaboráis. Así que gracias de verdad, de corazón por todo este proyecto que es vuestro, de verdad.