Miércoles, 5 de noviembre — Sam-Sam: donde la pobreza tienen nombre y rostro
Segundo día en Senegal. Barrio de Sam-Sam, en la ciudad dormitorio de Pikine, a 20 kilómetros de Dakar. Aquí, donde la pobreza se percibe con los cinco sentidos, nos encontramos con la dolorosa realidad de la miseria urbana.
El calor es insoportable, pero eso no impide que Pepe Rodríguez Rey y Cecilia Pilar recorran las calles de un lugar que cambia cada día gracias al trabajo de una mujer inagotable, que a los 85 años no sabe lo que es descansar: la hermana Regina Casado.
Han sido ya cientos los jóvenes vulnerables que se han labrado un futuro en los talleres de formación del centro Kalasance, que Regina ha ido poniendo en macha con apoyo de Manos Unidas: costura, carpintería y cocina.
Pepe Rodríguez Rey se emociona con las historias que va conociendo en un recorrido que finaliza en las cocinas donde le esperan un grupo de jóvenes, lideradas por Aminatta, antes alumna y hoy cocinera jefa.
Es momento de risas, nervios y alegría. Con una temperatura superior a los 40 ºC, cocinar no es fácil, pero acompaña el ejemplo de estas jóvenes que no se dejan vencer por el desánimo, a pasar de tenerlo todo en contra.
Al terminar el día, ya en Dakar, a las puertas de la Pouponnière, donde viven en acogida casi 100 bebés de 1 a 3 años, el embajador de Manos Unidas habla de las personas que ha conocido. «He visto realidades muy duras… pero reales. Y he conocido a mujeres y hombres excepcionales». Mujeres y hombres que forman parte de las estadísticas, pero que son reales «porque son personas, no son números».
Pepe termina el día convencido de que la cooperación es justicia. Y que la prosperidad, cuando se comparte, se multiplica.
Transcripción del vídeo
He estado con la hermana Regina cocinando en una cocina donde ayuda a mujeres a ponerse un poquito al día, a ser personas libres. Personas que sepan luchar por un futuro mejor. Hemos cocinado con ellas. Ves la cruda realidad de lo que habíamos visto en la televisión, que te lo cuentan todos los días y pasa rápido, cambias de canal o cuando te lo cuentan de pequeñito, ¿verdad? Eso que llaman el Domund, que va para alguien muy lejano, que es una cosa muy rara. No, no, no, eso está aquí y eso es la realidad. Y esta gente es otra, son otras personas. He conocido a Superman vestida de monja y he conocido a Batman vestido de monja. Son superhéroes. Esto es una realidad. Hay que estar aquí porque se te caen los pantalones de decir Dios mío, esto existe y yo en mi pueblo, tan tranquilo. Bueno, pues esta es la realidad.