Reflexiones

Cocinando futuro con Pepe Rodríguez Rey en Senegal. Fotografía: Carla Vila

Solo dos días de visita han sido suficientes para que Pepe Rodríguez Rey haya comprobado sobre el terreno que la cooperación es necesaria.

En estos días he visto que las aportaciones que recibe Manos Unidas llegan a su destino transformadsa en educación, sanidad, pozos y huertos… En futuro. Hoy vuelvo a España con el corazón agradecido y el alma encogida.

Desde allí, todavía sobrecogido y emocionado por lo visto, el chef asegura que cuando conoces esas realidades, «que te suenan porque lo has escuchado toda la vida, pero que no llegas a comprender y entiendes el porqué del trabajo que las misioneras y Manos Unidas llevan a cabo para hacerles frente, te preguntas realmente... ¿Qué es lo que pasa en este mundo?».

Por ello, no deja de dar las gracias a los colaboradores de Manos Unidas, «porque es una barbaridad lo que se hace. Hay una labor extraordinaria de gente que hace tanto por otros…».

Transcripción del vídeo

Quiero saber cuál ha sido tu impresión de estas dos grandes mujeres que tenemos. Pues bien, te voy a decir una cosa... Hay que venir, que hay que venir porque desde allí no se entiende todo. Uno se puede imaginar más o menos lo has escuchado toda la vida. ¡Ay, los misioneros! ¡Cuántas cosas hacen, hay que pedir por ellos! Tú te metes en tu casa y te olvidas. Cuando estás aquí a pie de campo y ves a esas hermanas trabajar, se te cae la ropa y dices: ¿qué pasa en este mundo? Sí, sí. ¡Qué locura! Y es cuando te das cuenta lo que hacéis en Manos Unidas. Así que te tengo que dar las gracias como presidenta para que se lo extiendas a todos los que colaboran con Manos Unidas. Porque es una barbaridad lo que se hace aquí. Hay que venir y verlo. No se podría explicar. Hay una labor ahí, extraordinaria, maravillosa, de gente que hace tanto por otros. Eso es un hito. Bueno, y dar las gracias por el dinero que traemos aquí. Gracias a la generosidad de los españoles y los donantes de Manos Unidas, que son. Que son geniales, geniales. Qué mérito que lo hagan ya sin saber lo que hay aquí. Exacto. Porque confían plenamente. La confianza que depositan en nosotros como canalizadores de su generosidad es para nosotros lo mejor que recibimos del donante. Y debo decir que lo llevan exhaustivo. Lo que me ha costado tomarme una Coca Cola, ¡no me la pagan! No, no, porque el dinero está tasado. Pero no me importaba. Traía dinero. Pero es verdad. Es verdad que ahí se nota cómo lo lleváis. Eso sí. O sea, es donde hemos dormido porque es nuestra forma, somos muy austeras y entonces nuestra forma de viajar. Siempre gastando lo mínimo que hay que gastar porque hemos venido al proyecto. He pasado penurias muy bonitas, muy bonitas, de dormido con lagartijas, con sabandijas. He oído gritar en las habitaciones, estas cosas, que aquí es lo más normal del mundo, lo que no estamos acostumbrados, ¿verdad? Pero bueno, ha sido un lujo. Te tengo que dar las gracias, de verdad. Agradecido de haber venido. Y bueno haremos más cosas, ¿no? Por supuesto, en eso estamos. Muchas gracias.