14.000 personas apoyaron la labor de Manos Unidas en el Movistar Arena.
La música y la solidaridad volvieron a darse la mano en Madrid en una de las citas más emblemáticas del calendario musical. El pasado 28 de marzo, La Noche de Cadena 100 llenó el Movistar Arena con más de 14.000 personas unidas por una misma causa: apoyar el trabajo de Manos Unidas en los países del sur.
Desde 2009, Manos Unidas y CADENA 100 colaboran en esta iniciativa, que tiene como objetivo sensibilizar y recaudar fondos para mejorar las condiciones de vida de las poblaciones más vulnerables del Sur. Parte de los beneficios de esta edición se destinarán a un proyecto que Manos Unidas desarrolla en Alepo (Siria), en colaboración con los Maristas Azules.
Una vez más, cada entrada, cada aplauso y cada canción formaban parte de algo mucho mayor: el compromiso colectivo con la solidaridad.
El evento, presentado por Javi Nieves y Mar Amate, contó con artistas nacionales e internacionales de primer nivel: Nil Moliner, Maldita Nerea, Sidecars, Beret, Efecto Pasillo, Depol, Loreen, Antonio Orozco, Melendi y David Bisbal. Más allá del espectáculo, cada interpretación estuvo impregnada de un mensaje común: la música es una herramienta que traspasa fronteras y puede colaborar para hacer de este mundo un lugar mejor para todos.

La noche arrancó con Nil Moliner, que abrió el concierto con algunos de sus temas más recientes. “Es increíble participar en un evento tan bonito que sea benéfico”, dijo durante su intervención, animando al público a aplaudir por la labor de Manos Unidas.
Maldita Nerea continuó con sus éxitos más emblemáticos, mientras Sidecars aportó el toque más rockero de la velada. Beret protagonizó uno de los momentos más animados, coreado por miles de asistentes que se sumaron al ritmo de sus canciones.
Efecto Pasillo interpretó uno de sus últimos singles y Depol, uno de los artistas emergentes del panorama musical, quiso enviar un mensaje de agradecimiento: “Quiero dar las gracias a CADENA 100 y a Manos Unidas por hacer esto posible”, dijo, antes de animar al público a “hacer ruido” y recordar la importancia de la causa.
La dimensión internacional llegó de la mano de Loreen, que ofreció una actuación potente y cautivadora, preparando el terreno para la recta final de la noche. Antonio Orozco, Melendi y David Bisbal cerraron el evento, llenando de emoción y complicidad el Movistar Arena. “Gracias a Manos Unidas. Todo nuestro corazón para todos vosotros”, dedicó Bisbal, en su primera actuación tras el fallecimiento de su padre.
El momento más emotivo y solidario de la noche llegó con la intervención de Javi Nieves y Mar Amate, quienes presentaron un vídeo enviado desde Alepo para dar voz a los verdaderos protagonistas del concierto: los niños y niñas sirios a los que irán destinados los fondos recaudados.
Desde Siria, muchos de estos menores pudieron seguir el evento en directo, siendo testigos de una noche en la que la música cruzó fronteras para llegar hasta ellos.
El proyecto que Manos Unidas desarrolla junto a los Maristas Azules permitirá que más de 120 niños y niñas de entre 3 y 6 años accedan a educación infantil en un entorno seguro, algo fundamental en un contexto marcado por el desplazamiento y la extrema vulnerabilidad de muchas familias.
Además, la iniciativa ofrece apoyo psicosocial tanto a los menores como a sus familias, especialmente a las madres, que participan en actividades de acompañamiento y formación. Asimismo, contempla la capacitación del profesorado, con el objetivo de mejorar la calidad educativa y garantizar una atención integral.
En una ciudad donde gran parte de la población depende de ayuda humanitaria, este tipo de proyectos representa una oportunidad real para recuperar la infancia y abrir la puerta a un futuro con más posibilidades.
Una vez más, La Noche de CADENA 100 ha demostrado que la música puede ser una herramienta de transformación social, uniendo a artistas y público en torno a un objetivo común: mejorar la vida de quienes más lo necesitan.